Lobo pide «poner pie en pared» contra los discursos de odio que generan violencia y condena la agresión ocurrida en León
LEÓN 28 Ago. Agencias –
El secretario general de UGTCyL, Óscar Lobo, ha expresado el rechazo de la organización a los actos de odio, a las políticas reaccionarias y a la violencia durante la concentración de condena por la agresión cometida contra una trabajadora del sindicato en León.
El secretario autonómico de UGT ha añadido que «este no es un hecho aislado» porque desde hace tiempo «se están instalando discursos y actuaciones que llevan a la confrontación, al señalamiento y a la violencia».
«El pasado martes se traspasó una línea roja en nuestra Comunidad», ha aseverado Lobo, quien considera que esto constituye una amenaza contra las libertades, el clima de convivencia y también contra la libertad sindical, que ha recordado es un derecho reconocido en la Constitución Española y un derecho fundamental recogido en la Carta de los Derechos Humanos.
En este sentido, ha destacado la importancia que tiene el reconocimiento nacional e internacional de este derecho precisamente en estos momentos en los que, «con la entrada de la extrema derecha en los gobiernos, se alimenta y señala la labor del movimiento sindical».
El sindicato ha incidido en que en Castilla y León, entre 2022 y 2024 (durante los dos años en los que gobernaron PP y Vox), se produjeron por parte de miembros del gobierno autonómico «señalamientos, insultos y descalificaciones» con el objetivo de eliminar la labor de quienes defienden los derechos de la clase trabajadora.
PONER «PIE EN PARED»
Óscar Lobo ha anunciado que el sindicato llevará a cabo las actuaciones judiciales pertinentes y ha hecho un llamamiento al conjunto de las instituciones de Castilla y León para que pongan «pie en pared contra los discursos de odio que generan violencia, porque la equidistancia y los silencios cómplices alimentan estas situaciones que constituyen una seria amenaza y un peligro para la convivencia».
Por su parte, el secretario general provincial de UGT León, Enrique Reguero, ha recordado que llevan años sufriendo un acoso casi diario «como si ser sindicalista fuera un delito».
«Evidentemente no todo el mundo tiene que estar de acuerdo con nuestras ideas, pero podemos trabajar desde el debate y la discrepancia porque esa es la riqueza de la democracia», ha concluido.
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