21 agosto 2026

Menos redes y más sentido vital: las claves de la salud mental que encuentra un estudio sobre religiosidad

Menos redes y más sentido vital: las claves de la salud mental que encuentra un estudio sobre religiosidad
Compartir esto:

   MADRID, 21 Ago. (Agencias) –

   Un equipo de investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel) ha llevado a cabo un estudio por el que ha concluido que la fe y los hábitos digitales más saludables que asocia a la religiosidad protegen la salud mental.

   Este trabajo, que ha sido publicado en la ‘Revista Internacional de Salud Mental y Adicción’, ha mostrado que el credo y el menor tiempo dedicado a navegar por noticias negativas actúan de esta manera beneficiosa. Por tanto, los autores han asegurado que este efecto es achacable a los hábitos y a la mentalidad que fomenta la creencia religiosa.

   «Nuestros hallazgos sugieren que la religiosidad en sí misma no lo explica todo», ha sostenido el miembro del Departamento de Psicología y del Centro Israelí para la Adicción y la Salud Mental (ICAMH, por sus siglas en inglés) del citado centro académico, el doctor Aaron D. Cherniak, que ha dirigido esta investigación junto a los también integrantes de esta institución, la doctora Dvora Shmulewitz y el profesor Mario Mikulincer.

   A juicio del primero de ellos, gran parte del efecto protector del culto «parece provenir de la medida en que puede ayudar a las personas a encontrarle sentido a la vida y a reducir la exposición digital potencialmente dañina». «La implicación alentadora es que estos son factores que cualquiera puede fortalecer, independientemente de si es religioso o no», ha celebrado.

   En concreto, los expertos han indicado que la religiosidad aporta efectos protectores contra la adicción y el malestar psicológico, y explica el motivo de que algunas personas afronten mejor que otras el estrés, los traumas y las tentaciones de la era digital que otras.

MENOR TASA DE SÍNTOMAS DE DEPRESIÓN Y ANSIEDAD ENTRE QUIENES PROFESAN UN CREDO

   Para llegar a esta conclusión, han examinado, durante la guerra en Israel, a casi 3.000 adultos judíos para explorar «cómo la religiosidad, el sentido de la vida, el uso de las redes sociales y la exposición a contenido perturbador ‘online’ se relacionan con la adicción y la salud mental«. Así, han comprobado que los participantes religiosos reportaron menores tasas de abuso de sustancias, adicciones conductuales, y síntomas de depresión, ansiedad y estrés postraumático.

   Además, han expuesto que «a lo largo del estudio, tres factores surgieron de forma consistente como los predictores más sólidos de una mejor Salud Mental», siendo estos «una mayor sensación de que la vida tiene sentido y propósito, menos tiempo de dedicación a las redes sociales y una menor exposición a contenido dañino ‘online’, incluyendo material gráfico relacionado con la guerra y discursos de odio.

   Según han insistido los investigadores, estas circunstancias se han vinculado «con una menor vulnerabilidad al abuso de sustancias, adicciones conductuales como el juego problemático, el uso de videojuegos y pornografía, así como síntomas de depresión, ansiedad y estrés postraumático».

   «La religión ha sido durante mucho tiempo una fuente de significado e inspiración para el cambio de comportamiento», ha manifestado Cherniak, quien ha concluido destacando que los resultados obtenidos «demuestran que estos recursos, que no son exclusivos de la religión, pueden reducir la vulnerabilidad a diversas dificultades psicológicas».

CL11