Un nuevo método podría hacer más seguros los trasplantes de médula al reducir el uso de quimioterapia
MADRID, 12 Ago. Diario Dia –
Investigadores del Hospital Infantil de Boston (Estados Unidos) describen una nueva estrategia para aumentar la seguridad de los trasplantes de células madre, sustituyendo el tratamiento basado en quimioterapia por un enfoque más específico.
Tal y como se publica en ‘Nature‘, en lugar de utilizar agentes tóxicos que dañan el ADN en todo el cuerpo, emplean anticuerpos que reconocen marcadores específicos en las células madre hematopoyéticas. Estos anticuerpos pueden ayudar a eliminar las células madre existentes del paciente de la médula ósea de una manera más selectiva y menos tóxica.
UN ‘CAMUFLAJE’ PARA LAS CÉLULAS MADRE TRASPLANTADAS
El trasplante de células madre (también llamado trasplante de médula ósea) y la terapia génica se encuentran entre los tratamientos curativos más eficaces para enfermedades sanguíneas como la anemia falciforme, la beta-talasemia, las inmunodeficiencias y algunos cánceres de la sangre.
Reemplazar o corregir las células madre hematopoyéticas puede ofrecer la posibilidad de un beneficio duradero o incluso la curación. Sin embargo, antes de que los pacientes puedan recibir estas terapias, generalmente necesitan quimioterapia o radioterapia intensivas y a menudo tóxicas para crear espacio en la médula ósea para las nuevas células madre.
Normalmente, un anticuerpo no puede distinguir entre las células madre originales del paciente y las células madre terapéuticas infundidas durante el tratamiento. Si el anticuerpo permanece en el organismo, también puede atacar las células trasplantadas, impidiendo su integración. El investigador Pietro Genovese, doctor en filosofía del Centro de Cáncer y Trastornos Sanguíneos Dana-Farber/Boston Children’s, y su equipo resolvieron este problema dotando a las células madre terapéuticas de una forma de protección molecular.
Mediante herramientas de edición genómica de precisión, modificaron un pequeño punto de reconocimiento, o ‘epítopo’, en la superficie de las células madre donantes. Este pequeño cambio impidió que el anticuerpo se uniera a las células terapéuticas, preservando al mismo tiempo la función normal de la proteína. En resumen, las células madre editadas adquirieron un camuflaje molecular: podían ocultarse del anticuerpo, mientras que las células no editadas permanecían vulnerables.
MENOS TOXICIDAD PARA PACIENTES CON ENFERMEDADES DE LA SANGRE
Los resultados demuestran que las células madre protegidas pueden sobrevivir al tratamiento con anticuerpos, integrarse en la médula ósea y enriquecerse gradualmente con el tiempo. Esto abre una nueva vía no solo para crear espacio para las células trasplantadas, sino también para favorecer selectivamente las células terapéuticas tras el trasplante.
El enfoque combinó la edición terapéutica de células madre sanguíneas para aumentar la hemoglobina fetal, una forma protectora de hemoglobina que puede compensar la hemoglobina adulta defectuosa presente en la anemia falciforme y la beta-talasemia.
«Al evitar la quimioterapia, podemos facilitar los trasplantes de células madre a pacientes con enfermedades menos graves o a pacientes frágiles que normalmente están demasiado enfermos o presentan un riesgo demasiado alto para un trasplante», comenta el doctor Gabriele Casirati, instructor en el laboratorio de Genovese y primer autor del estudio.
«Normalmente, los trasplantes de médula ósea se reservan para pacientes con enfermedades potencialmente mortales, pero al mismo tiempo se limitan a aquellos pacientes que pueden tolerar la quimioterapia».
UN AVANCE TODAVÍA EN FASE PRECLÍNICA
Este trabajo podría tener implicaciones para el futuro de la terapia con células madre y la terapia génica. En primer lugar, podría facilitar enfoques de trasplante sin quimioterapia o con una reducción de la misma, disminuyendo la carga del tratamiento para los pacientes que actualmente se enfrentan a los riesgos de daño en el ADN. En segundo lugar, dado que el anticuerpo puede seguir seleccionando células protegidas después del trasplante, esta estrategia podría ayudar a que las células madre terapéuticas alcancen los niveles necesarios para obtener un beneficio clínico.
Su relevancia trasciende los trastornos sanguíneos hereditarios. En un trabajo previo publicado también en ‘Nature’, el equipo utilizó el mismo principio general de edición de epítopos para proteger las células madre sanguíneas sanas de potentes inmunoterapias contra el cáncer, como las células CAR-T o los anticuerpos terapéuticos, permitiendo al mismo tiempo que dichas terapias atacaran las células leucémicas.
En conjunto, estos estudios sugieren que la edición de epítopos podría convertirse en una plataforma flexible: una aplicación podría aumentar la seguridad del trasplante de células madre y la terapia génica, mientras que otra podría ampliar el uso de la inmunoterapia contra el cáncer al proteger la formación sanguínea normal de daños no deseados.
«Si bien este trabajo aún se encuentra en fase preclínica, apunta hacia un futuro en el que los pacientes podrían recibir terapias curativas con células madre con menor toxicidad, menor dependencia de la quimioterapia y mayor precisión», resume Genovese.
«Al combinar el acondicionamiento biológico dirigido con células madre terapéuticas protegidas molecularmente, esta estrategia ofrece un nuevo marco para tratamientos más seguros y accesibles para una amplia gama de enfermedades sanguíneas».
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