Arabia Saudí, Turquía y Pakistán sellan pacto de defensa e Irán busca nuevo tránsito en Ormuz

NACIONES UNIDAS – En La Meca, el Reino de Arabia Saudí, la República de Turquía y la República Islámica de Pakistán acordaron el marco para un acuerdo de defensa conjunta según el cual un ataque contra cualquiera de los tres Estados se considerará un ataque contra todos ellos.
El acuerdo, firmado el 7 de agosto, se produce en un momento en que Arabia Saudí sufre ataques habituales por parte de Irán o de sus aliados. En virtud del acuerdo, dichos ataques podrían entrar dentro de las disposiciones de defensa colectiva del pacto.
La Agencia de Prensa Saudí afirma: «El acuerdo tiene por objeto reforzar la disuasión colectiva frente a cualquier acto de agresión y estipula que cualquier ataque armado contra cualquiera de los tres Estados se considerará un ataque contra todos ellos. Además, prevé la mejora de todos los aspectos de la cooperación en materia de defensa entre los tres Estados».
Desde el punto de vista estratégico, Arabia Saudí, Turquía y Pakistán forman un eje triangular alrededor de Irán, y tanto Turquía como Pakistán comparten fronteras terrestres con Irán. Esta ubicación geográfica significa que cualquier conflicto regional en el que se vea involucrado Irán podría suponer potencialmente una presión desde múltiples direcciones, lo que aumenta el valor disuasorio del acuerdo.
Irán, sin embargo, ha restado importancia a las preocupaciones sobre el acuerdo. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, declaró el lunes que Teherán no ve motivos para preocuparse, y describió el pacto como parte de un cambio más amplio hacia una mayor autosuficiencia regional en materia de seguridad.
En el estrecho de Ormuz, según lo trascendido, un acuerdo marco se encuentra en sus últimas fases de firma, mientras las delegaciones iraní y omaní ultiman un acuerdo «temporal» de transporte marítimo comercial, con el objetivo de permitir que el tráfico vuelva a fluir a través del estrecho.
«Este acuerdo no supone una reapertura total del estrecho de Ormuz; más bien, representa un nuevo modelo —distinto de la práctica de los últimos sesenta años— en virtud del cual una parte significativa de la ruta marítima discurrirá por aguas territoriales iraníes», afirmó Kazem Gharibabadi, viceministro de Asuntos Jurídicos e Internacionales de Irán.
Se ha acordado la ubicación geográfica de la ruta marítima propuesta, lo que significa que, en virtud del nuevo marco, una parte significativa del tráfico marítimo comercial atravesaría las aguas territoriales iraníes.
Gharibabadi también mencionó que la decisión de si Irán cobraría tasas de tránsito a los buques que atraviesen el estrecho dependería de las decisiones de las máximas autoridades del país y de la conducta de Estados Unidos.
Baghaei ha señalado que las conversaciones con Omán se centran en establecer una ruta para el paso seguro de los buques, pero ha subrayado que dicho acuerdo sería una condición necesaria, más que suficiente, para la reapertura del estrecho. Las conversaciones entre Irán y Omán llevan dos meses en curso, mientras que Pakistán y Qatar continúan con sus esfuerzos para reducir las tensiones, según los medios de comunicación estatales iraníes.
Mientras se mantenga el bloqueo naval estadounidense contra Irán y continúe lo que Teherán describe como agresión militar estadounidense, afirmó Baghaei, no se producirá ningún cambio significativo en la situación del estrecho.
De aplicarse, el acuerdo podría suponer uno de los cambios más significativos en la navegación comercial a través del estrecho de Ormuz en décadas.
La intención sería desviar parte del tráfico marítimo internacional hacia las rutas marítimas y aguas territoriales iraníes, lo que podría otorgar a Teherán una mayor influencia sobre uno de los puntos estratégicos energéticos más transitados del mundo.
Estos dos acontecimientos ilustran conjuntamente las dinámicas contrapuestas que se están desarrollando en el Golfo.
Mientras Arabia Saudí, Turquía y Pakistán refuerzan la disuasión militar colectiva, Irán intenta simultáneamente reconfigurar el modo en que se desarrolla el transporte marítimo y la navegación a través del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos de mayor importancia estratégica del mundo.
T: MF / ED: EG
CL14
