Grimaldi lamenta los daños a dos bateas clochineras y asegura que la aseguradora ya tramita el siniestro
VALÈNCIA, 6 Ago. –
Grimaldi, la naviera propietaria del buque que hundió una batea clochinera del puerto de València y dejó otra escorada en un incidente provocado por una ráfaga de viento, «lamenta profundamente» los daños y asegura que cuenta «con todos los seguros correspondientes», con lo que «ahora mismo, el siniestro se encuentra ya en tramitación por los cauces técnicos, periciales, aseguradores y legales establecidos».
El incidente se produjo el pasado 19 de julio por la tarde, cuando un buque atracado en el muelle Dique del Este rompió amarras debido a una ráfaga de viento de gran intensidad, súbita y no prevista, mayor de 55 nudos. El buque quedó momentáneamente a la deriva en la Dársena Este. No se registraron daños personales, según precisaron desde el Puerto.
Desde la Agrupación de Clochineros de Valencia, su presidente, José Luis Peiró, advirtió de las pérdidas que supone este siniestro en plena campaña de cosecha, que cifró en 16.000 kilos en el caso del vivero ‘Polit’, el que está hundido y «ha desaparecido». Peiró pidió que Grimaldi asuma la retirada del vivero hundido y que se intente que sea la aseguradora del barco la que de cobertura a los daños del incidente. «Solucionaría la vida de la agrupación», comentó a Agencias.
Por su parte, la naviera ha remarcado este jueves que «lo ocurrido con el carguero ro-ro ‘ECO Valencia’ el pasado 19 de julio fue un accidente causado por una racha de viento súbita e inesperada de 58 nudos, que equivale a aproximadamente 107 km/h, lo que provocó la rotura de los amarras y el buque quedó a la deriva», tal y como recoge el informe de la Policía Portuaria.
GARANTIZAR LA SEGURIDAD DE LAS PERSONAS
«La tripulación activó de inmediato los procedimientos de emergencia y, gracias a su rápida actuación y profesionalidad, pudieron recuperar el control del buque y evitar males mayores –subraya–. Desde el primer momento, la prioridad de la tripulación fue garantizar la seguridad de las personas y controlar la situación lo máximo que la situación lo permitía».
Grimaldi asegura lamentar «profundamente» los daños derivados de lo ocurrido y comprender «la preocupación de las partes afectadas». Según explica, cuenta «con todos los seguros correspondientes» y actualmente «el siniestro se encuentra ya en tramitación por los cauces técnicos, periciales, aseguradores y legales establecidos».
«Este tipo de procedimientos requiere las comprobaciones y garantías correspondientes, por lo que su resolución no siempre es inmediata», añade, y mantiene su «plena disposición» a colaborar con todas las partes implicadas, aportar la información que le sea requerida y contribuir a que el proceso avance «con la mayor agilidad posible».
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