3 agosto 2026
Aumenta la lactancia materna, con millones de madres sin apoyos
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GINEBRA – Las tasas de lactancia materna aumentan en el mundo, pero millones de madres y familias todavía carecen de los servicios y las condiciones necesarias para iniciar y mantener esta práctica, sobre todo en los países de menores ingresos y en contextos humanitarios frágiles, advirtieron dos Agencias de las Naciones Unidas.

La proporción de bebés alimentados exclusivamente con leche materna durante sus primeros seis meses pasó, de alrededor de 37 % en 2012, a más de 47 % en la actualidad, mientras que la lactancia hasta los dos años aumentó de 38 % a 50 % durante los últimos cinco años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) pidieron a los gobiernos, reforzar los sistemas sanitarios, ampliar el asesoramiento a las familias y garantizar políticas laborales que permitan a las mujeres continuar amamantando.

Amamantar no depende únicamente de la decisión de una madre, subrayaron las Europa Press en su mensaje con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna.

El acceso a personal sanitario capacitado, licencias de maternidad remuneradas, lugares de trabajo adecuados y protección frente a la comercialización agresiva de sucedáneos de la leche materna puede determinar si una mujer logra mantener la lactancia durante los primeros meses de vida de su hijo.

Las Europa Press recordaron en su llamado que la lactancia protege la salud infantil y materna, y que invertir en medidas eficaces para promoverla puede generar importantes beneficios sanitarios y económicos.

“La leche materna aporta nutrientes esenciales, fortalece el sistema inmunitario, contribuye a proteger a los niños frente a enfermedades graves y favorece su desarrollo cognitivo”, señala el documento divulgado en esta ciudad suiza.

Para las madres, también está asociada con un menor riesgo de enfermedades no transmisibles, entre ellas el cáncer de mama y de ovario y la diabetes tipo 2.

Pese a los avances mundiales, el progreso continúa siendo desigual y muchos países permanecen lejos de los objetivos establecidos. Todavía existe una importante brecha entre las políticas adoptadas y su aplicación.

La insuficiencia de financiación, supervisión y cumplimiento de las normas sigue frenando los avances, mientras que el objetivo mundial es alcanzar 60 % de lactancia materna exclusiva para 2030.

La OMS y Unicef destacaron que el apoyo a la lactancia también tiene importantes repercusiones económicas.

Según su informe, ampliar las intervenciones dentro de los sistemas sanitarios podría generar hasta 59 dólares de retorno por cada dólar invertido, principalmente gracias a mejoras en el desarrollo cognitivo, los resultados educativos y la productividad a lo largo de la vida.

Por el contrario, la falta de inversión tiene un costo considerable. Las prácticas inadecuadas de lactancia se asocian cada año con aproximadamente 383 000 muertes infantiles evitables y 138 000 muertes maternas, además de 58 millones de años de educación perdidos.

El impacto económico mundial de no invertir suficientemente en estos programas se estima en 339 000 millones de dólares anuales.

Entre las medidas más eficaces para apoyar el avance de la lactancia materna se encuentran el asesoramiento especializado, la protección de la maternidad, el apoyo en el lugar de trabajo y la regulación de la comercialización de fórmulas infantiles.

La evidencia recopilada muestra que el acompañamiento profesional puede tener un efecto considerable.

Una revisión de 38 estudios concluyó que el asesoramiento y la educación sobre alimentación infantil aumentaron la lactancia exclusiva en 58 %, mientras que la aplicación de los “Diez Pasos para una Lactancia Materna Exitosa” en hospitales se asoció con un aumento de 45 % de la lactancia exclusiva a los seis meses.

Las condiciones laborales también son determinantes. La licencia de maternidad remunerada se asoció con un incremento de 52 % en la lactancia exclusiva, mientras que contar con espacios y políticas adecuadas en el lugar de trabajo facilita que las madres puedan extraer y conservar leche después de reincorporarse a sus empleos.

La regulación de la comercialización de sucedáneos de la leche materna también marca una diferencia.

En los países cuya legislación está ampliamente alineada con el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, la tasa media de lactancia exclusiva alcanza 54 %, frente a 24 % en aquellos sin medidas legales de este tipo.

Las Agencias piden integrar el apoyo a la lactancia en la atención prenatal, durante el parto y después del nacimiento, capacitar a los trabajadores sanitarios, y ampliar los programas comunitarios de asesoramiento y apoyo.

El informe identifica además la necesidad de apoyar especialmente a las mujeres del sector informal, las adolescentes y otras poblaciones vulnerables.

El análisis estima que llevar un conjunto amplio de estas intervenciones a 75 % de cobertura en los países con mayor carga podría evitar entre 224 000 y 263 000 muertes infantiles durante la próxima década y generar entre 276 000 y 357 000 millones de dólares en beneficios económicos.

Para Unicef y la OMS “el desafío ya no consiste en determinar qué funciona. La prioridad ahora es garantizar que las madres puedan acceder a ellas independientemente de dónde vivan, cuánto ganen o si se encuentran en una situación de emergencia”, concluye el texto de esas Agencias humanitarias.

A-E/HM

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