28 julio 2026

Las crisis epilépticas empeoran si hay altas temperaturas, según un estudio de la URJC y Fundación de Síndrome Dravet

Las crisis epilépticas empeoran si hay altas temperaturas, según un estudio de la URJC y Fundación de Síndrome Dravet
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   MADRID, 28 Jul. Agencias –

   El Grupo de investigación de alto rendimiento en Humanidades e Investigación Cualitativa en Ciencias de la Salud (Hum&QRinHS) de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de Madrid y la Fundación de Síndrome Dravet España han llevado a cabo un estudio por el que se ha constatado el empeoramiento de las crisis epilépticas cuando se registran altas temperaturas ambientales.

   En concreto, este trabajo, centrado en esta forma rara y grave de epilepsia genética que comienza durante el primer año de vida, y que se caracteriza por crisis epilépticas prolongadas y se acompaña de afectación cognitiva, problemas de conducta y dificultades motoras, ha consistido en un análisis de las perspectivas de madres y padres de niños con síndrome de Dravet en un contexto de olas de calor y/o altas temperaturas.

   Así, además de corroborar este agravamiento de las crisis, los expertos han concluido los factores precipitantes adicionales relacionados con las temperaturas y las estrategias de afrontamiento parental. Para ello, explicar esta enfermedad en esas condiciones y estudiar las estrategias de afrontamiento empleadas, se ha utilizado una metodología cualitativa.

   Según han afirmado desde la URJC y la Fundación de Síndrome Dravet España, esta metodología se ha focalizado en describir y analizar la perspectiva de personas ante determinados fenómenos, en contextos determinados y su propio entorno social. De este modo, se han realizado entrevistas en profundidad con preguntas abiertas para permitir que los participantes cuenten su propia perspectiva sin estar limitados a opciones cerradas.

EMPLEO DE ENTREVISTAS

   «En las entrevistas, los progenitores informaron de que las olas de calor y las temperaturas elevadas aumentaban la frecuencia, la intensidad y la duración de las crisis epilépticas», ha insistido el investigador del Grupo Hum&QRinHS, Domingo Palacios, quien ha añadido que «los cambios bruscos de temperatura y la exposición al agua como, por ejemplo, los baños en la piscina, fueron mencionados como desencadenantes adicionales».

   En cuanto a las estrategias empleadas al respecto para mitigar el riesgo de crisis, los progenitores han indicado que utilizan medidas de termorregulación, como ropa ligera, ambientes interiores frescos y restricción de actividades al aire libre, así como el uso empírico de antipiréticos.

   «Los hallazgos de esta investigación», que se ha valido del software ‘MAXQDA’, «pueden ayudar a los profesionales sanitarios a ofrecer recomendaciones basadas en las prácticas cotidianas de las familias», han señalado los expertos, quienes consideran necesario «seguir investigando sobre la prevención de crisis relacionadas con el calor».

CL11