Aragón rechaza las maniobras «dilatorias» del MNAC para retrasar la devolución de las pinturas murales de Sijena
ZARAGOZA 28 Jul. –
La vicepresidenta y consejera de Presidencia, Justicia y Cultura del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, ha afirmado este martes que el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) «vuelve a las prácticas dilatorias y a poner un nuevo obstáculo» al cumplimiento de la sentencia que determina el regreso de las pinturas murales que se exhiben en la sala 16 del museo a su lugar de origen, el Monasterio de Sijena.
En rueda de prensa este martes, la vicepresidenta ha explicado que el Ejecutivo autonómico ha presentado en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Huesca las alegaciones del Gobierno de Aragón al Informe de evaluación de riesgos sobre las pinturas murales presentado por el MNAC en el juzgado y del que se dio traslado a Aragón el pasado 13 de julio.
Asimismo, se han registrado dos documentos más: una valoración del informe de evaluación de riesgos del MNAC y un segundo documento que aporta información sobre el Monasterio de Sijena, las áreas de reserva donde llegarán las obras y sus condiciones.
Tanto el Estatuto de Autonomía de Aragón como la Ley de Patrimonio Cultural de Aragón encomiendan a la comunidad a ejercer las políticas necesarias encaminadas a recuperar el patrimonio aragonés que se encuentre ubicado fuera del territorio de la comunidad autónoma.
Además, Vaquero ha recordado que, de conformidad con el artículo 35 de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, de Patrimonio Cultural de Aragón es la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Huesca el órgano competente para autorizar cualquier intervención sobre las pinturas murales de Sijena, «no ningún órgano administrativo de la Generalitat, ni del Estado, es una competencia exclusiva de la comunidad autónoma de Aragón».
En su escrito, el MNAC reclamaba la suspensión del plazo de ejecución de la sentencia establecido en el cronograma aprobado judicialmente para el regreso de las pinturas murales, que la juez estableció en su providencia en 56 semanas a contar desde el pasado 10 de abril.
En la providencia, la jueza recordaba la viabilidad del desmontaje, traslado y posterior reinstalación de las pinturas murales en Sijena, cuestión ya juzgada, y se indicaba por ello que no resulta admisible que en fase de ejecución se pretenda reabrir este debate.
El MNAC pide la suspensión del plazo del cronograma aprobado por la juez alegando que el Gobierno de Aragón tiene que aportarle información sobre la zona de descarga, desembalaje y reinstalación de las pinturas murales en el monasterio, información que considera necesaria para finalizar su informe de evaluación de riesgos, propio de la fase 2 del cronograma, y para redactar la fase 5 (descarga y desembalaje) y la fase 6 (reinstalación).
Sin embargo, la juez dejó claro en la providencia que la parte concerniente a la instalación compete en exclusiva a la parte ejecutante, al Gobierno de Aragón, por lo que «no corresponde suspender el plazo del cronograma judicial dado que esas labores no corresponden al MNAC, sino a Aragón», ha incidido Vaquero.
COLABORACIÓN DEL GOBIERNO DE ARAGÓN
No obstante, en aras a la coordinación con el MNAC y demostrando una vez más buena fe en este procedimiento, el Gobierno de Aragón ha puesto de manifiesto que facilitará el acceso al monasterio por parte de los técnicos designados por el MNAC.
Tampoco se tiene inconveniente en que el MNAC someta la evaluación de riesgos de la fase 2 a la revisión o valoración de entidades como el Instituto de Patrimonio Cultural (IPCE) o el Centro Internacional para el Estudio de la Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural (ICCROM), como el museo había solicitado, siempre que ello no suponga una suspensión o ampliación del plazo acordado judicialmente para la devolución de las obras.
El Gobierno de Aragón ha presentado también en el juzgado un documento de valoración sobre el informe de evaluación de riesgos presentado por el MNAC en el que se advierte de que, en primer lugar, el informe debería ir firmado por un técnico competente en conservación restauración y debería identificar y evaluar los riesgos que amenazan a un bien cultural en una determinada intervención para, después, intervenir para reducirlos, no para justificar la imposibilidad de llevar a cabo la intervención.
Asimismo, se señala que los trabajos previos y de acondicionamiento, las acciones de consolidación y fijación previa, se pueden llevar a cabo realizando ensayos de consolidación y adhesión con materiales compatibles a las pinturas, sin que suponga una labor extraordinaria o compleja en la actualidad.
En cuanto a la descarga y desembalaje, el MNAC no realiza la evaluación porque indica que carece de los datos del espacio de destino, pero sí pasan a evaluar después las condiciones de ese espacio como críticas y peligrosas para las pinturas.
«El espacio cuenta con sistemas de climatización y control de los que ya se informó en junio de 2025, se disponen de los parámetros de humedad y temperatura, por lo que los riesgos a largo plazo pueden ser evaluados favorablemente. En cuanto a los desplazamientos por el monasterio, ese mismo factor no ha sido obstáculo para que gestionen y liciten el regreso de las pinturas profanas», ha observado la vicepresidenta.
En la fase de reinstalación pretextan de nuevo que no disponen de información, pero hay que recordar al MNAC que esta operación no le compete, ha dicho.
CONDICIONES DE SEGURIDAD
En cuanto a los riesgos a largo plazo, el MNAC alude de nuevo a la falta de información sobre las condiciones de conservación en el monasterio, pero esa información ya obra en el juzgado y quedó acreditado que las instalaciones están preparadas para la recepción de los bienes en condiciones de seguridad.
«Alegan, en conclusión, que no tienen capacidad de llevar a cabo un operativo de esta envergadura y complejidad, pero es sorprendente que para el traslado de las pinturas profanas, con características materiales y estado de conservación similar al de las murales de la Sala Capitular, la evaluación de riesgos sea favorable, aplicando el mismo método y con los mismos parámetros», ha indicado la vicepresidenta.
«La gestión sobre las pinturas profanas demuestra que el MNAC está suficientemente capacitado técnicamente para realizar estas operaciones, pero de nuevo recurre a las excusas para no cumplir las sentencias», ha lamentado Vaquero, para incidir en que no cabe que se suspenda el plazo procesal, ni por motivos técnicos ni por motivos jurídicos, «y así se lo hemos comunicado a la jueza en nuestras alegaciones».
Por último, ha advertido de que el MNAC ya ha acumulado un retraso de once semanas, incumpliendo los plazos parciales de las fases 2, 3, 4, 5 y 6. «Ni siquiera ha finalizado la primera labor que debía desarrollar tras la aprobación judicial del cronograma, la fase 2 de evaluación de riesgos, al declararse incapaz de finalizarlo».
Ante esta actitud, «Aragón demuestra en todo momento su buena fe y su voluntad de trabajar de forma coordinada, a pesar de todo, y lo demostramos colaborando con las peticiones de información del MNAC, mientras que el museo no cumple con las nuestras».
«Pedimos a la jueza que desestime la solicitud de suspensión del plazo de ejecución solicitada por el MNAC, y que fue acordada por providencia en abril de este año y confirmada por auto de fecha de 10 de junio, de modo que la ejecución siga su plazo ordinario de 56 semanas», ha dicho Vaquero.
«El Gobierno de Aragón no ve motivos para suspender la ejecución de la sentencia», ha aseverado Vaquero, rechazando esta «práctica dilatoria» por parte del MNAC: «No aceptamos que se incumpla el cronograma».
«Estos bienes tienen que venir a Aragón», ha continuado la vicepresidenta, alertando contra esta «provocación» por parte del MNAC, a cuyos responsables ha emplazado a «respetar la ley y el Estado de Derecho».
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