Las activistas de Santa Maria, en la protesta contra la masificación: «Celebramos la victoria ante la represión»
PALMA 26 Jul. –
Las dos jóvenes activistas detenidas en Santa Maria por vandalizar cinco inmobiliarias del pueblo han celebrado la «victoria ante la represión» que ha supuesto el apoyo multitudinario de la ciudadanía a la manifestación contra la masificación turística.
Así lo han expresado durante la intervención que han protagonizado al finalizar la protesta, tras el canto de ‘La Balanguera’ a cargo de Maria Hein y de las actuaciones de Nastallat y Sa Corrala.
Las dos jóvenes han sido arropadas por los manifestantes agolpados tanto en Ses Voltes como en las murallas, 25.000 según la Policía Nacional y 70.000 de acuerdo a la plataforma ‘Menys Turisme, Més Vida’.
Ambas fueron arrestadas por la Guardia Civil acusadas de vandalizar, junto a otras personas, cinco Agencias inmobiliarias de Santa Maria, el municipio del que son naturales. El juez, ante el que fueron conducidas esposadas, decretó su puesta en libertad.
«Hemos sufrido violencia de todos los tipos y formas, ninguna justificable. Pero ha sido diminuta frente a todo el apoyo que hemos recibido de nuestras familias y amigos, de nuestro pueblo, de muchas organizaciones y colectivos y de muchísima gente que no conocemos y seguramente no conoceremos nunca. Por eso queríamos subir, para agredecer de corazón todo el apoyo», han leído.
Desde que salieron de los juzgados, han explicado, «lo que había sido un problema individual pasó a ser un problema colectivo». «Nos hemos sentido acompañadas por una red inmensa en todo momento», han subrayado.
La multitudinaria protesta de este domingo, en la que han participado de forma activa, la han interpretado como «una victoria ante la represión que tenía por objetivo meter miedo, evitar que saliéramos a la calle y desmovilizar». «Pero nos ha unido más y nos ha hecho más fuerte», han celebrado.
«Quien quiere Mallorca no la regala ni la convierte en un expositor. Mallorca no es un trozo de tierra con la que especular, sino todas las personas que las habitamos, su cultura y su historia. Si este modelo que supuestamente nos tiene que hacer ricos a todos es el que nos expulsa, tal vez habría que darle una vuelta», han sentenciado.
CL11
