24 julio 2026

Qué es el ‘superenvejecimiento’: no es lo opuesto al Alzheimer

Qué es el 'superenvejecimiento': no es lo opuesto al Alzheimer
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   MADRID, 24 Jul. Agencias –

   Expertos del Centro Médico de la Universidad de Chicago (Estados Unidos) han analizado el fenómenos del “superenvejecimiento” y su relación con la enfermedad de Alzheimer. Los hallazgos, publicados en ‘Alzheimer’s Research & Therapy’, demuestran que el envejecimiento excepcional de la memoria no puede explicarse simplemente por un bajo riesgo hereditario de la enfermedad de Alzheimer, lo que refuerza la importancia de estudiar directamente las vías protectoras.

   Mucha gente da por sentado que cierto deterioro de la memoria es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Sin embargo, un grupo selecto de adultos mayores, conocidos como ‘SuperAgers’, alcanzan los 80 y 90 años conservando una capacidad de memoria igual o superior a la de personas de 50 y 60 años.

   Casi dos décadas de investigación han identificado características biológicas, cerebrales y psicosociales únicas asociadas con los SuperAgers, pero una los expertos aún se plantean si este superenvejecimiento simplemente responde a personas que heredaron muy poco riesgo genético de padecer la enfermedad de Alzheimer.

   “Si eso fuera cierto, identificar a los ‘SuperAgers’ podría ser tan sencillo como realizar pruebas genéticas en lugar de las exhaustivas evaluaciones cognitivas que utilizamos actualmente”, plantea Emily Rogalski, directora del Centro de Investigación y Atención del Envejecimiento Saludable y el Alzheimer (HAARC) de la Universidad de Chicago, quien estableció la definición de SuperAging en 2008 y ha estado estudiando a esta extraordinaria población desde entonces.

   Este nuevo estudio se propuso poner a prueba directamente esta hipótesis utilizando las cohortes de SuperAging más grandes reclutadas prospectivamente y las medidas de riesgo genético de Alzheimer más actualizadas disponibles.

   El equipo equipo liderado por investigadores del Centro Médico de la Universidad de Chicago y el Instituto de Investigación de Genómica Traslacional (TGen) , perteneciente a City of Hope (Estados Unidos), estudió una cohorte diversa de cinco centros regionales de Estados Unidos y Canadá, compuesta por 142 personas con un desarrollo cognitivo excepcionalmente avanzado (SuperAgers) y 89 personas con un desarrollo cognitivo promedio.

   Utilizando ADN extraído de muestras de sangre, los investigadores analizaron el gen APOE, el factor de riesgo genético más importante para la enfermedad de Alzheimer, y calcularon tres puntuaciones de riesgo poligénico, que suman miles de variantes genéticas asociadas con el riesgo hereditario de padecer la enfermedad de Alzheimer.

   Los resultados dieron una respuesta clara a la pregunta central: no fue posible distinguir a las personas con una memoria excepcionalmente aguda de los adultos mayores con un nivel cognitivo promedio, ni por el gen APOE ni por las puntuaciones de riesgo poligénico de Alzheimer. En otras palabras, tener una memoria excepcional a los 80 años no se explica simplemente por un riesgo hereditario excepcionalmente bajo de padecer la enfermedad de Alzheimer.

   “Los hallazgos refuerzan la idea de que preservar la salud cognitiva implica más que solo reducir el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer”, comentan los investigadores. “Comprender los factores biológicos, conductuales y sociales que promueven un envejecimiento cognitivo excepcional podría, en última instancia, complementar los enfoques tradicionales centrados en la enfermedad y contribuir a desarrollar estrategias más personalizadas para apoyar la salud cerebral a lo largo de la vida”.

   Incluso al examinar variantes genéticas protectoras poco comunes previamente asociadas con la resistencia contra la enfermedad de Alzheimer, los investigadores no encontraron una mayor prevalencia entre los SuperAgers.

   Según los expertos, los factores de riesgo genéticos comunes, representados por el gen APOE y las puntuaciones de riesgo poligénico actuales, no explican el fenotipo de Superenvejecimiento. Los trabajos futuros deberían ir más allá de los modelos de riesgo de enfermedad e investigar las vías biológicas, ambientales y experienciales más amplias que contribuyen al envejecimiento cognitivo excepcional.

   Este trabajo futuro implicará un enfoque multidisciplinario que combine evaluaciones cognitivas detalladas con imágenes cerebrales, biomarcadores sanguíneos, genética, neuropatología, perfiles inmunológicos, monitoreo del sueño y la actividad, medidas sociales y ambientales, y otros indicadores de la salud integral de la persona.

   En definitiva, los resultados refuerzan un mensaje esperanzador: el deterioro de la memoria no es inevitable, y algunas personas pueden (y de hecho lo hacen) mantener una memoria notablemente juvenil hasta bien entrados los 80 años e incluso más.

   La búsqueda de cómo y por qué continúa con la ayuda de los participantes del estudio SuperAger: colaboradores extraordinarios que han dedicado generosamente su tiempo durante muchos años para ayudar a los científicos a comprender cómo es un envejecimiento cognitivo exitoso y a descubrir nuevas vías hacia la resiliencia.

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