Más de 350.000 inmigrantes han entrado irregularmente al país por Canarias, Ceuta y Melilla en 30 años, según un estudio
MADRID 22 Jul. Diario Dia –
Más de 350.000 inmigrantes han entrado irregularmente en España a través de las Islas Canarias, Ceuta y Melilla en las últimas tres décadas, como recoge el informe ‘Demografía de Canarias, Ceuta y Melilla: la porosa frontera sur de España’, publicado este miércoles por CEU CEFAS y elaborado a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Eurostat, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Sanidad y Naciones Unidas, entre otras fuentes oficiales.
Dirigido por Joaquín Leguina, catedrático emérito de la Universidad CEU San Pablo, y coordinado por Alejandro Macarrón desde el Área de Estudios y Análisis Social de CEU CEFAS, el documento analiza la evolución de la fecundidad, el envejecimiento, los movimientos migratorios y la composición de la población en estos tres territorios.
Así, desde 1994 han llegado por mar a Canarias 270.218 inmigrantes en situación irregular, más de la mitad de ellos (142.539) entre 2021 y 2025. En Ceuta y Melilla, donde las entradas se producen principalmente por tierra, el informe estima entre 85.000 y 100.000 llegadas irregulares en los últimos treinta años.
Canarias ha funcionado principalmente como puerta de entrada hacia la Península. Entre 2021 y 2025 llegaron por mar 124.751 personas, mientras que la población residente nacida en África aumentó en unas 9.600.
En Ceuta y Melilla, en cambio, la cercanía con Marruecos ha tenido un impacto más profundo sobre la composición demográfica de ambas ciudades.
Por otro lado, Canarias ha pasado de registrar 3,18 hijos por mujer en 1975 a 0,82 en 2024, cifra que desciende hasta 0,78 entre las españolas residentes en las islas. Es la tasa más baja de las 242 regiones europeas equivalentes a las comunidades autónomas.
Además, La Palma, Tenerife, La Gomera y Gran Canaria son las cuatro regiones europeas NUTS3 con menor fecundidad. Este desplome ha transformado la estructura de la población: los menores de 21 años han pasado de representar el 44% de los habitantes en 1976 al 19% en la actualidad.
La caída de la natalidad hace que el crecimiento del archipiélago dependa ya de la inmigración. El 24% de sus 2,27 millones de habitantes ha nacido en el extranjero, casi cuatro puntos porcentuales por encima de la media del resto de España. En 2024 se registraron 5.800 defunciones más que nacimientos, una diferencia que alcanzó las 7.500 personas entre los residentes españoles autóctonos.
Las proyecciones recogidas en el informe anticipan que, sin nuevas migraciones, Canarias podría perder el 60% de su población antes de 2100. Entre los habitantes de raíces familiares españolas, la reducción se acercaría a los dos tercios y alrededor del 60% tendría más de 65 años.
CEUTA Y MELILLA, LA REALIDAD DEMOGRÁFICA OPUESTA
Ceuta y Melilla cuentan, por el contrario, con las poblaciones más jóvenes de España. La edad media es de 39,26 años en Ceuta y de 37,66 en Melilla, frente a los 44,55 años del conjunto nacional.
Ambas ciudades todavía mantienen más nacimientos que defunciones, debido en gran medida a la mayor fecundidad histórica de la población de origen marroquí, aunque esta también se encuentra en descenso.
Más del 86% las personas nacidas en el extranjero que residen en ambas ciudades proceden de Marruecos. Los nacidos en este país representan el 11,8% de la población de Ceuta y el 21,2% de la de Melilla, porcentajes que no incluyen a sus hijos y nietos nacidos ya en España.
El informe concluye, a partir del análisis de nombres y apellidos, que la población de origen marroquí-musulmán podría estar cerca de ser mayoritaria en el conjunto de ambas ciudades y ya lo sería ampliamente entre niños y jóvenes.
Entre los bebés varones nacidos entre 2020 y 2024 con alguno de los 20 nombres más frecuentes, los nombres de tipo árabe representan el 81,1% en Ceuta y más del 90% en Melilla.
Esta mayor juventud convive, no obstante, con los peores indicadores de empleo y longevidad del país. En el cuarto trimestre de 2025, el paro alcanzó el 22,2% en Ceuta y el 23% en Melilla, más del doble de la media española. Ambas ciudades registran también la menor esperanza de vida de España.
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