Cómo Mercadona prepara las verduras congeladas para disfrutarlas todo el año
MURCIA 21 Jul. –
Abrir el congelador y encontrar verduras listas para cocinar en cualquier momento se ha convertido en un hábito para muchos hogares. Lo que hoy es un gesto cotidiano para muchos, esconde detrás un proceso contrarreloj que hace posible cocinar guisantes en pleno otoño con solo abrir una bolsa.
Para aportar soluciones prácticas a sus clientes que les ayuden a ahorrar tiempo en la preparación de las comidas sin renunciar a la calidad del producto, Mercadona trabaja con Grupo Virto, proveedor especialista en vegetales que opera en la Región de Murcia a través de Ultracongelados Azarbe.
Esta empresa tiene centros especializados en las pedanías murcianas de El Raal y Cobatillas, así como en Santomera, donde se lleva a cabo el proceso de recepción, preparación, ultracongelación, envasado y almacenamiento de estos productos.
La ubicación de estas sedes en territorio murciano no es al azar. Instalarlas cerca de las principales áreas de cultivo permite reducir al mínimo el tiempo que transcurre desde que se cosechan hasta la ultracongelación, indispensable para que los vegetales lleguen a la mesa del cliente con sus propiedades intactas.
Pimiento, guisantes o cebolla llegan a las mesas de los compradores durante todo el año gracias al proceso de ultracongelación por el que pasan estos vegetales que garantiza poder estar en los platos manteniendo su olor, color, sabor y textura independientemente de la fecha.
Ultracongelados Azarbe provee a Mercadona de pimiento, cebolla, brócoli, guisantes, guisantes muy tiernos, coliflor y alcachofa troceada, entre otros.
Estos productos viven un viaje que comienza en la planta pasando por un proceso de ultracongelado a -40º, hasta que son transportados a las tiendas de Mercadona y disfrutados en casa.
El camino comienza en cultivos repartidos por la Región de Murcia y sus provincias limítrofes: Alicante, Albacete y Almería, de donde procede entre el 95 y 97% de los vegetales que procesa Ultracongelados Azarbe en sus plantas.
Las siembras y las cosechas se organizan como campañas. Para garantizar que los clientes cuenten con estos productos durante todo el año se diseñan calendarios de siembra y el número de hectáreas buscando su mejor fecha de producción para que se recolecte en el momento adecuado de maduración y máxima calidad.
Las verduras recolectadas se trasladan a los centros de El Raal y Cobatillas donde pasan por el proceso de ultracongelación. Previo a este, se lavan y pasan por una máquina selectora de color que rechaza, por ejemplo, un guisante oscuro o con una forma que no sea la adecuada.
ULTRACONGELACIÓN A -40º
La siguiente parada del viaje de estas verduras antes de llegar a la mesa pasa por el proceso de ultracongelación mediante tecnología Individual Quick Freezing (IQF) que permite congelar cada pieza de manera individual y rápida. La rapidez es un factor clave: en la mayoría de los casos transcurren menos de tres horas desde la recolección hasta la ultracongelación, lo que permite conservar las propiedades nutricionales y organolépticas de olor, color, sabor y textura.
Así, en el proceso de ultracongelación «se congela el tiempo», no la calidad. Al realizar este proceso de manera inmediata estos productos de temporada están accesibles durante todo el año, algo que sería imposible solo con producto fresco.
Un ejemplo de esto es el guisante, cuya campaña apenas dura unas semanas a lo largo del año, y del cual, de esta manera, dispone Mercadona en sus lineales 365 días al año. Otros como el brócoli tienen una campaña de 9 meses, y el pimiento de casi todo el año.
MODELO DE CALIDAD TOTAL
Durante todo este proceso se realizan controles de calidad y seguridad alimentaria para garantizar la trazabilidad del producto desde la siembra hasta el hogar. Estos incluyen verificaciones durante el proceso productivo, análisis en laboratorios externos acreditados y controles sobre el producto final, con el objetivo de asegurar que cumple los estándares de calidad e inocuidad establecidos.
Estos controles persiguen cumplir con el Modelo de Calidad Total de Mercadona, un modelo de gestión propio que vertebra sus principios y valores diferenciales. A través de él, se persigue satisfacer, por este orden, al cliente, el trabajador, el proveedor, la sociedad y el capital asegurando calidad contundente, máximo servicio, mínimo presupuesto y mínimo tiempo, en todos los eslabones de su cadena.
Una vez ultracongelada, en la planta de Santomera, la verdura se distribuye entre cuatro líneas de producción destinadas a Mercadona, donde pasa por un proceso automatizado que incluye selección óptica para eliminar piezas con defectos o cuerpos extraños, una segunda revisión visual por parte de un operario, pesaje de precisión mediante un sistema multicabezal y envasado con cierre sellado o zip.
El viaje de la verdura una vez embolsada continúa para ser empaquetada en cajas para su distribución y quedar almacenada en un palé o en una cámara frigorífica a la espera de poner rumbo a los centros logísticos de Mercadona en camiones frigoríficos. Allí comienza la última etapa de un recorrido que terminará en el lineal de las tiendas y, finalmente, en el plato del consumidor.
Detrás de cada bolsa de verduras ultracongeladas existe una cadena de decisiones y procesos cuyo objetivo es preparar el producto pensando en el cliente, para que pueda disponer de verduras de calidad, listas para utilizar y disponibles todo el año.
CL11
