La Delegación del Gobierno en Andalucía reconoce y homenajea a la familia León Trejo, víctima de la represión franquista
SEVILLA 3 Jul. Diario Dia –
La Delegación del Gobierno de España en Andalucía ha acogido este viernes el acto de reconocimiento y homenaje a la familia León Trejo, uno de los exponentes «más visibles» de la acción represora cometida en Sevilla contra funcionarios, docentes y representantes políticos de la Segunda República tras el golpe de Estado de julio de 1936, que conllevó el fusilamiento de tres hermanos, al exilio de un cuarto hermano y a la situación de «extrema precariedad» de sus viudas y descendientes, desprovistos de cualquier tipo de pensión, amparo institucional o reconocimiento civil durante décadas.
Según ha informado la Delegación del Gobierno en Andalucía en una nota, la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, reconoce el derecho a la reparación moral y a la recuperación de la memoria personal y familiar de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra de España y la dictadura, «y éste es el caso de la familia León Trejo», ha indicado el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández.
Asimismo, Fernández se ha mostrado convencido de que «ninguna actuación institucional puede borrar el dolor acumulado durante tantos años, pero sabemos que la verdad, el reconocimiento y la dignificación de las víctimas constituyen un paso esencial para reparar, en la medida de lo posible, una injusticia que nunca debió prolongarse en el silencio».
En este sentido, el delegado del Gobierno en Andalucía ha señalado que «pretendemos recuperar su memoria y devolverles el lugar que les corresponde en nuestra historia, reafirmando el compromiso de nuestra democracia con la justicia, la dignidad y los derechos humanos». Además, ha subrayado la importancia de «la memoria democrática por ser ésta una herramienta imprescindible para el fortalecimiento de nuestra Democracia».
«Es, por lo tanto, una garantía para el futuro de nuestro Estado constitucional de derecho porque conocer nuestra historia, nos ayuda a comprender el enorme valor de las libertades que disfrutamos y la responsabilidad colectiva de preservarlas», ha añadido.
Por su parte, el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, ha informado que «el homenaje a Manuel, Joaquín y José León Trejo constituye un acto de reconocimiento institucional y de reparación moral hacia tres víctimas de la represión franquista, así como hacia sus familias».
Del mismo modo, «preservar su memoria supone cumplir con el deber democrático de reconocer a quienes padecieron la violencia y la vulneración de sus derechos, contribuyendo a la recuperación de la verdad histórica y al fortalecimiento de una memoria democrática basada en el respeto a la dignidad de las víctimas y a los valores de libertad, justicia e igualdad», ha remarcado.
En este contexto, el artículo 6 de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática contempla el derecho a obtener una Declaración de reconocimiento y reparación personal a quienes durante la Guerra de España y la dictadura padecieron persecuciones, condenas, sanciones o cualesquiera otras formas de violencia personal por razones políticas, ideológicas o de creencia religiosa.
Mediante esta Declaración, la democracia española honra a aquellos ciudadanos que padecieron directamente la injusticia y los agravios derivados de la Guerra de España y de la dictadura franquista. «A quienes perdieron la vida y también a quienes perdieron su libertad al padecer prisión, deportación, confiscación de sus bienes, trabajos forzosos o internamientos en campos de concentración dentro o fuera de nuestras fronteras».
Igualmente, se reconocerá a quienes perdieron la patria al ser empujados a un «largo, desgarrador y en tantos casos, irreversible exilio».
IMPACTO SOCIAL E INSTITUCIONAL
Más allá de las pérdidas humanas, la acción represora generó «graves» secuelas socioeconómicas para la familia. Las viudas de José, Joaquín y Manuel fueron privadas de cualquier tipo de pensión o asistencia pública, asumiendo en una coyuntura de «extrema precariedad» la crianza de 16 hijos. Décadas después, la identificación científica de José León Trejo en la fosa de Pico Reja fundamenta el acto de reconocimiento institucional a una familia cuya memoria compendia la defensa de la legalidad republicana y el rigor de la represión sobre el magisterio y la función pública.
En cuanto a la fosa de Pico Reja, situada en el Cementerio de San Fernando de Sevilla, constituye «una de las mayores fosas comunes de víctimas de la represión franquista en España y uno de los proyectos de exhumación más relevantes desarrollados en el marco de las políticas públicas de memoria democrática».
La intervención arqueológica comenzó en enero de 2020 y se desarrolló sobre una fosa de 671,34 metros de longitud y aproximadamente cuatro metros de profundidad. Los trabajos concluyeron en 2023 tras la exhumación de restos correspondientes a 10.076 individuos, resultado de la coexistencia de enterramientos ordinarios y de personas represaliadas.
No obstante, los estudios arqueológicos y antropológicos permitieron determinar que 1.786 individuos presentaban evidencias compatibles con la represión franquista, convirtiendo a Pico Reja en «la mayor exhumación de estas características realizada en España».
Concretamente, la intervención ha contado con un presupuesto total de 1,2 millones de euros, distribuido en 265.000 euros aportados por el Gobierno de España, 265.000 euros por la Junta de Andalucía, 265.000 euros por la Diputación de Sevilla y alrededor de 415.000 euros asumidos por el Ayuntamiento de Sevilla.
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