Las universidades canarias piden más peso en la nueva ley de ciencia y ven excesivo el rol de la Inteligencia Artificial
SANTA CRUZ DE TENERIFE 1 Jul. (Agencias) –
Los rectores de la Universidad de La Laguna, Francisco J. García Rodríguez, y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Lluís Serra Majem, han remitido este miércoles una amplia carta institucional a los grupos parlamentarios con propuestas para la nueva ley de ciencia, que se aprobará próximamente en Pleno.
Los rectores firman este escrito al considerar que, una vez conocido el proyecto, caben algunas modificaciones que, «sin alterar la arquitectura general del proyecto, reforzarían de manera decisiva su coherencia, su seguridad jurídica, su sostenibilidad y su capacidad para responder a las necesidades reales del sistema canario de ciencia, tecnología e innovación».
Los rectores reconocen que esta norma «ambiciosa» debe reconocer la pluralidad del ecosistema canario de I+D+i, pero «también reflejar adecuadamente dónde se genera mayoritariamente el conocimiento científico en Canarias», es decir, las universidades públicas.
Ya desde la exposición de motivos del texto legal preocupa a los rectores que se ofrezca «una visión limitada de la ciencia desarrollada en Canarias» y del papel que desempeña en la sociedad.
A su juicio, «la ciencia no debería aparecer justificada casi exclusivamente por su contribución a la productividad, la competitividad o el crecimiento económico, sin negar la extraordinaria importancia de estos objetivos, la investigación constituye mucho más que un instrumento al servicio del desarrollo económico».
Para las dos universidades canarias, «es una actividad esencial para el progreso del conocimiento, la formación de personas, el pensamiento crítico, la cultura, la salud, la sostenibilidad, la cohesión social y la capacidad de una sociedad para comprender y afrontar los grandes desafíos de su tiempo».
Otra de las preocupaciones que expresan los rectores se refiere al excesivo tratamiento otorgado a la inteligencia artificial, que en el texto posee una «presencia singular y diferenciada» al existir un título específico para ella.
«Una cosa es reconocer la importancia estratégica de la inteligencia artificial, como también debe hacerse con otras áreas en las que Canarias posee fortalezas acreditadas y otra distinta es anclar la arquitectura legal del sistema científico a una tecnología concreta. La ciencia canaria debe poder evolucionar con flexibilidad hacia los campos que en cada momento resulten más relevantes, sin que la propia ley introduzca una jerarquía normativa previa entre disciplinas, tecnologías o sectores de conocimiento», recoge la carta remitida por ambos centros universitarios.
CONSEJO ASESOR
Los rectores también solicitan que se reconsidere la composición del Consejo Canario Asesor de Ciencia, Tecnología e Innovación que plantea la ley, pues en su versión actual no refleja «de manera proporcionada» el peso objetivo que las dos universidades públicas poseen.
«Resulta difícilmente justificable que la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria cuenten únicamente con dos personas representantes cada una con voz y voto en un órgano cuya composición con derecho a voto es amplia y heterogénea. No se trata de reclamar una posición de privilegio. Se trata de que la composición del Consejo Asesor responda a la realidad del sistema canario de ciencia», exponen.
García y Serra también plantean dudas ante la creación de la Fundación Canaria de Investigación que propone la ley, puesto que sus funciones parecen coincidir y solaparse con la de estructuras ya existentes, «especialmente la ACIISI y las propias universidades a través de sus servicios de investigación, sus unidades de gestión y sus Oficinas de Transferencia del Conocimiento».
Además del riesgo de duplicidades funcionales, esta nueva fundación requeriría una dotación económica extra «en un contexto en el que siguen sin garantizarse recursos estables para prioridades estructurales ya identificadas».
CL11
