El acusado de matar al funcionario Antonio Campos de El Ejido (Almería) admite el crimen, que enmarca en una «discusión»
ALMERÍA 1 Jul. (Agencias) –
H.M., el joven acusado de asesinar al funcionario del Ayuntamiento de El Ejido (Almería) e historiador virgitano Antonio Campos en septiembre del pasado año, ha reconocido ante la juez instructora que atacó a la víctima con una piedra en la cabeza si bien ha encuadrado los hechos en una disputa al querer abandonar el lugar al que habían acudido juntos en el coche del finado.
El acusado ha ofrecido esta versión de los hechos a preguntas de su defensa, que ejerce la letrada Julia Lirola durante la comparecencia en la Sección Civil y de Instrucción 3 del Tribunal de Instancia de El Ejido, en la que se le han informado de los delitos por los que será juzgado ante un tribunal de jurado en la Audiencia Provincial de Almería.
Fuentes jurídicas han trasladado a Agencias que el acusado ha admitido que había quedado con Antonio Campos esa misma noche para mantener un encuentro de naturaleza sexual, según ha referido, en una zona de invernaderos cercana al paraje de Punta Entinas-Sabinar, si bien al rato de su llegada se produjo un enfrentamiento entre ellos, conforme a su versión.
El investigado, que ha guardado silencio durante casi diez meses desde lo ocurrido, ha llegado a señalar que la víctima llegó a ponerse «agresivo» con él, por lo que incluso le habría «agarrado del cuello», por lo que, en un momento dado, tomó un bloque que había en las inmediaciones y le golpeó con él en la cabeza al menos en tres ocasiones.
No obstante, la autopsia revela importantes traumatismos e impactos, especialmente en la cabeza y la cara, con al menos cuatro lesiones relevantes que acabaron con su vida. En total, el cuerpo presentaba unas 25 secuelas derivadas de distintos golpes y ataques sin que se apreciaran heridas defensivas.
A partir de ahí, el acusado ha afirmado que quiso llevar a la víctima a un centro hospitalario pero se quedó «en blanco»; una versión que choca con el estado en el que apareció el cuerpo de Antonio Campos, en el interior de su maletero maniatado de manos y pies por la espalda con un plástico de invernadero.
La Fiscalía tiene previsto pedir para el acusado 22 años de prisión por un delito de asesinato alevoso y otro de robo, toda vez que la acusación particular que ejerce la familia a través del abogado Antonio Relaño eleva sus peticiones hasta los 28 años de cárcel: 24 años por asesinato con ensañamiento y alevosía y cuatro años por un delito de robo a causa de la sustracción del vehículo. Por su parte, la defensa solicitó el sobreseimiento de la causa.
Según su escrito provisional de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el fiscal apunta que el funcionario recibió un duro ataque «totalmente sorpresivo» con un bloque de hormigón por parte del acusado, con el que se reunió el sabádo 27 de septiembre.
Antonio Campos, de 53 años, salió de su domicilio familiar de Berja (Almería) sobre las 21,00 horas a bordo de su coche de color blanco en dirección a El Ejido, donde se había citado con el H.M., de 23 años, sobre las 21,30 horas para mantener un encuentro.
Así, una vez reunidos y subidos ambos en el vehículo, se dirigieron por la carretera AL-3300 hasta un camino oculto entre dos invernaderos ubicado en el paraje Punta Entinas-Sabinar, a la altura del antiguo Cuartel del Príncipe, de acuerdo con la acusación fiscal.
De este modo, en torno a las 2,00 horas ya del 28 de septiembre, sin que consten los motivos al respecto, el acusado habría cogido un bloque de hormigón de grandes dimensiones «con la finalidad de quitarle la vida» a Antonio, por lo que le habría atacado por sorpresa sin que la víctima tuviera posibilidad de oponer resistencia.
El fiscal abunda tanto en el instrumento utilizado como en la fuerza desplegada, en el número de impactos y la zona a la que fueron dirigidos para señalar la intencionalidad del acusado de dar muerte a la víctima y asegurarse el fatal resultado.
OCULTACIÓN DEL CUERPO
Tras estos hechos, el acusado introdujo el cuerpo ya sin vida de la víctima en el maletero de su propio coche después de haberlo atado de pies y manos con un plástico de invernadero por la espalda. Así, cogió las llaves del coche, lo arrancó y condujo haciendo varios trayectos.
El acusado condujo de manera errante por el municipio de El Ejido, donde fue captado por varias cámaras de seguridad a lo largo de su recorrido. Así, sobre las 11,44 horas finalmente lo aparcó en la ya conocida calle Mirasol de San Agustín, cerca de una nave hortofrutícola próxima a la vivienda de su padre.
Apenas un cuarto de hora después volvió al vehículo, con el que se marchó para regresar al mismo punto sobre las 15,00 horas, donde lo estacionó de manera definitiva. No fue ya hasta minutos después de la medianoche, el 29 de septiembre, cuando las fuerzas policiales descubrieron el vehículo y localizaron el cuerpo.
Además de la pena privativa de libertad, la Fiscalía pide indemnizaciones por 350.000 euros para los familiares de Antonio Campos por daños morales. Asimismo, interesa que, en caso de ser condenado, no se conceda el tercer grado hasta el cumplimiento de, al menos, la mitad de la condena.
DESAPARECIDO EN VÍSPERAS DE VIAJE
Antonio Campos salió de su vivienda de Berja con la intención de regresar a dormir posteriormente, ya que al día siguiente tenía prevista una cita en Granada con unos amigos para asistir a una procesión. Las cámaras de tráfico lo identificaron viajando en dirección a El Ejido por última vez con vida.
La falta de noticias ante su ausencia dio lugar a una movilización por parte del pueblo para tratar de localizarlo. La colaboración de sus allegados facilitó la localización de su vehículo al poco tiempo, lo que tuvo un gran impacto con varias concentraciones de luto tanto en su localidad natal como en El Ejido, donde trabajaba en el Ayuntamiento.
La autopsia determinó que la muerte de Campos tuvo lugar en torno a las 2,00 horas de la madrugada del domingo, 28 de septiembre. El arrestado deambuló con el coche la víctima durante cerca de 12 horas mediante un recorrido errático por el término municipal de El Ejido, por lo que los investigadorese no descartaban posibles contactos con terceros.
La causa cuenta ya con el informe definitivo de ADN, que se suma al de autopsia, así como el de antenas –geolocalización– y el volcado de los teléfonos, del que se desprende que la víctima y el investigado se conocían previamente, según sus conversaciones durante los días anteriores de los hechos.
CL11
