Las canciones del grupo cordobés Medina Azahara ayudarán a «salvar la cultura» en un musical sobre un futuro distópico
CÓRDOBA, 28 Jun. (Agencias) –
Las canciones del mítico grupo cordobés Medina Azahara ayudarán a «salvar la cultura» en un futuro distópico en el que la música está prohibida, y así ocurre en el marco de un musical creado y producido por José Gutiérrez, quien ha empleado los temas de la banda cordobesa como columna vertebral de una historia distópica, pero, a la vez, «poética y profundamente humana», que constituye un homenaje al rock andaluz y a Medina Azahara, «como patrimonio cultural, memoria colectiva y voz de resistencia», de modo que en ‘Medina Azahara: El Musical’, «las canciones no son acompañamiento, son la historia, son la revolución».
A este respecto y en declaraciones a Agencias, José Gutiérrez, también guionista del musical, ha explicado que este proyecto surgió «hace un par de años», cuando se reunió con Manuel Martínez, el vocalista y fundador de Medina Azahara, y le planteó el proyecto.
La reacción de Martínez fue que le encantaba el proyecto y, «desde entonces, lo apoya, y hemos estado dos años trabajando, diseñando muchísimas cosas, la música, por supuesto, y hemos estado haciendo los guiones», además de la escenografía y la coreografía, contando también con un equipo artístico.
«Son dos años de trabajo –ha proseguido–, adaptando canciones de Medina Azahara y también un tema original», lo que para José Gutiérrez «es algo emocionante», ya que se ha «criado prácticamente» con la banda cordobesa «y con su música», siendo el musical «una forma de rendirle tributo, a través de sus canciones», mediante «una historia original, futurista, en la que las canciones de Medina Azahara ayudan a salvar la cultura, la música», y ello se hará realidad con el estreno del musical, en una gira nacional, en febrero de 2027.
PROYECTO CORDOBÉS
Por su parte, el director de escena del musical, Miguel de Miguel, ha asegurado que en el equipo artístico, del que forma parte junto a José Gutiérrez y también el director musical, Nacho Fernández; la coreógrafa, Felisa Muñoz, y la regidora, Zurita Calendi, están «muy ilusionados porque es un proyecto que nace desde Córdoba, y eso nos diferencia», ya que «la gran industria musical, del cine, del mundo del espectáculo», tienen su base en «grandes ciudades», como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia y, «de pronto, que un proyecto nazca en Córdoba, pues es muy ilusionante».
A eso hay que sumar el hecho de que «el proyecto nace de la música de Medina Azahara», pues, «nosotros hemos creado una historia» que se desarrolla «a través de las canciones de Medina Azahara», pero que no es la historia del grupo de rock andaluz, sino una historia «contada a través de los temas de Medina Azahara», por lo que De Miguel ha vaticinado que será un éxito y que van a «estar todo el año que viene de gira», es más, «todo el año que viene y el siguiente, porque está teniendo mucha aceptación, y eso que todavía no hemos arrancado».
En cuanto a si el musical podrá gustar a quienes no son seguidores del grupo cordobés, la coreógrafa, Felisa Muñoz, ha animado a los amantes de la música, en general, «a que conozcan este proyecto», porque «es una idea que tiene mucha magia, que tiene mucha emoción, que tiene muchos sentimientos», y cree que, incluso quienes no conozcan a Medina Azahara, «una vez que vean este musical, se van a emocionar y se van a enamorar, tanto del grupo, por sus canciones, que son espectaculares, como por el musical en sí, por su historia».
HISTORIA Y ELENCO
Precisamente, la historia de este musical se desarrolla en un futuro, a finales del siglo XXII, en el que la música ha sido prohibida, al considerar que es un error del pasado, y la memoria emocional ha sido sustituida por implantes artificiales. En ese contexto, una joven hereda un teatro en ruinas que guarda las canciones de Medina Azahara como último refugio de la memoria.
Ese descubrimiento abre una grieta en el sistema. Cada canción activa recuerdos, despierta a la comunidad y reconstruye el alma del edificio y, para salvarlo de una corporación que quiere borrar las emociones de la humanidad, la protagonista, Lucía, deberá reunir a una comunidad dispuesta a volver a cantar. Así, junto a Sol, guardiana del teatro, y Andrés, defensor de la gente que aún cree, Lucía inicia una carrera contrarreloj para impedir que el lugar sea convertido en un centro de borrado emocional.
Esta fábula distópica será representada por un elenco de actores integrado por Isabel Arenas, como Lucía; Lola Jiménez, como Sol; Pablo Morales, como Andrés; Charlotte Valgreen, como Claudia; Miguel de Miguel, como Mateo, y Zurita Calendi (Cover). El equipo de baile, por su parte, está compuesto por Felisa Muñoz, Ana Castillo, Alba Jiménez, Katharina Iris, Daniel Martínez, Esperanza Bastazo, Daniela Prieto, Lucía Caballero, Lucía Morales, Manuel Rodríguez, Patricia Chamorro, Samuel Navarrete y Elena Castro. También estarán sobre el escenario los músicos Jose Gutiérrez (batería), Nacho Fernández (teclados), Adrián Caballero (bajo) y Maikel Luna (guitarra).
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