El rector aboga por «captar» jóvenes para evitar que la UIMP sea una universidad de verano senior
SANTANDER, 28 Jun. –
El rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Ángel Pelayo, trabaja junto a su equipo en «mantener el atractivo» de la institución y de los cursos de verano entre los jóvenes, a los que se quiere atraer para la actividad académica y cultural y evitar así el «riesgo» de que «se convierta en una universidad de verano de los seniors».
«Frente a esta idea, yo creo que a los jóvenes es a los que hay que captar», ha expresado el rector, para quien la «vocación» de la entidad educativa que ahora dirige él sigue siendo ser «un foco de referencia intelectual», no solo para los jóvenes, sino para toda la sociedad, y desde una perspectiva «muy internacional» además.
Pelayo se ha expresado así en una entrevista a RNE en Cantabria, recogida por Europa Press, con motivo del arranque de la programación estival de 2026 en el Palacio de la Magdalena de Santander, que ha albergado ya la primera semana de cursos. La inauguración oficial será este lunes, 29 de junio, en un acto con la exministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación Arancha González Laya.
Catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Cantabria, Pelayo tomó en enero posesión del cargo al frente de la UIMP -de la que en una anterior etapa fue vicerrector- y afronta por tanto sus primeros cursos de verano en las aulas de la Menéndez Pelayo, algo que está viviendo estos primeros días de la 94 edición con «mucha ilusión» y «gran responsabilidad», aunque están «todavía sobrecogidos» por la reciente e inesperada muerte de Begoña Aguado, vicerrectora de Investigación, que falleció hace diez días.
«El mejor homenaje que podemos hacer a Begoña es intentar que todo salga muy bien, como ella hubiera querido», ha expresado al respecto el jefe del equipo rectoral, que tiene entre sus prioridades que la UIMP vuelva a ser una «referencia» para los jóvenes, como lo era -ha indicado- hace veinte o treinta años, cuando viajaban menos, no había programas Erasmus o no tenían la actual capacidad de relacionarse con el extranjero.
«La universidad internacional a lo mejor no ofrece tanto a unos jóvenes que ya pueden tener por otras vías esas experiencias de conexión internacionales», ha reflexionado Pelayo, para destacar así que uno de los retos de los integrantes de la UIMP es, como ha dicho, «volcarnos en incentivar nuestra presencia entre los jóvenes».
En este sentido, se ha referido a la puesta en marcha del ciclo ‘Hablan los Jóvenes’, para atraer a quienes «tienen algo que decir» y que participen en la Menéndez Pelayo a través de nuevos cauces de comunicación, como los podcast.
Y es que, como ha reflexionado, antes la Universidad influía más en la configuración de la opinión pública y de la conciencia social de lo que se pensaba en la calle, mientras ahora hay otros medios de comunicación que están adoptando este papel de influencia pero que, a su juicio, «no lo hacen con el mismo rigor, seriedad e imparcialidad». De ahí la importancia de que la UIMP «recupere presencia y protagonismo en el discurso social», ha explicado Pelayo.
También ha puesto de manifiesto la elección de ejes a tratar en las aulas relacionados con temas que se discuten a nivel social, como la geopolítica internacional, la inteligencia artificial y el cambio climático, para que «se hable con criterio y rigor» de estos asuntos y trasladar después a la sociedad el resultado del debate. «Centrándonos en temas de interés social será más fácil trasladarnos al gran público y hacer que, de alguna manera, los mensajes de la universidad lleguen», ha reflexionado.
AYUNTAMIENTO, GOBIERNO Y MINISTERIO.
El rector –el segundo cántabro en toda la historia de la Menéndez Pelayo, y que en su opinión forma parte de la «identidad» de Santander y Cantabria– ha destacado como «fundamentales» los apoyos tanto del Ayuntamiento como del Gobierno regional para que la institución «funcione bien».
En cuanto a las finanzas de la UIMP, se ha mostrado «optimista» acerca de la posición del Ministerio y cree que podrán «salir un poco de ese bache presupuestario» en el que se encuentran, así como cubrir también las necesidades de personal que tienen. De los nuevos estatutos de la Universidad, que se elaboran y tramitan con la idea de que gane más autonomía, espera que estén antes de fin de año.
Sobre la mesa está también es el nuevo plan estratégico, pues el actual expira este 2026, y en el que la UIMP trabaja con la misma idea de ganar autonomía financiera y capacidad de gestión de personal, ha indicado su rector.
Finalmente, respecto al futuro de la UIMP -que cumplirá su centenario en 1932- Ángel Pelayo se imagina esta Universidad como «un gran centro de conocimiento y de relación de internacionalización, donde la gente venga y, en un ambiente distendido y agradable, aprenda, se relacione, se comunique» y siga siendo «una isla de libertad, conocimiento y pluralismo en un contexto que hoy en día es muy crispado y está muy alejado del discurso racional y del consenso democrático necesario».
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