CHA alerta del «clima de tensión» por la actuación de la Inspección Educativa en Huesca y reclama transparencia
HUESCA 27 Jun. Diario Dia –
Chunta Aragonesista ha mostrado su profunda preocupación por el malestar expresado por una parte del profesorado de la provincia de Huesca y ha reclamado al Gobierno de Aragón un cambio de rumbo en la actuación de la Inspección Educativa, apostando por un modelo basado en el acompañamiento a los centros y no en una burocracia excesiva o en dinámicas que generen incertidumbre entre los equipos docentes.
La secretaria de Educación del Consello Nacional de CHA, Mary Carmen Bozal, ha advertido de que «cuando quienes sostienen la escuela pública denuncian miedo, tensión y una burocracia asfixiante, la obligación de la Administración no es mirar hacia otro lado, sino escuchar y actuar».
Bozal ha señalado que numerosas voces del ámbito educativo vienen trasladando su preocupación por una forma de entender la Inspección Educativa en Huesca que, según denuncian, difiere de la que se aplica en otros territorios de Aragón y del conjunto del Estado.
«Nos preocupa que se describan requerimientos constantes, indicaciones poco claras y una dinámica que parece centrarse más en el control burocrático que en el asesoramiento y el apoyo a los centros educativos», ha afirmado.
Desde CHA consideran especialmente inquietante que esta situación pueda estar provocando un incremento de la presión sobre equipos directivos y docentes, generando estrés laboral, dificultando el desempeño de sus funciones e incluso favoreciendo que profesionales soliciten traslados a otras provincias.
«La Administración no puede permitirse perder profesionales comprometidos porque el sistema les haga sentir cuestionados de manera permanente», ha señalado Bozal.
ADVIERTE SOBRE EL «CLIMA DE INSEGURIDAD» QUE SE GENERA
La formación aragonesista también alerta de que el exceso de carga administrativa acaba repercutiendo directamente en la calidad educativa. «Cada hora destinada a responder requerimientos o a completar trámites innecesarios es una hora que se resta a preparar clases, innovar, coordinarse con el resto del profesorado o atender mejor al alumnado. Esa no puede ser la prioridad de un sistema educativo que aspire a la excelencia», ha indicado.
Asimismo, CHA considera preocupante que pueda instalarse entre parte del profesorado un clima de inseguridad a la hora de ejercer sus funciones o adoptar decisiones pedagógicas por temor a posibles reclamaciones o actuaciones disciplinarias.
«La confianza en los y las profesionales de la educación debe ser un pilar básico de cualquier política educativa seria», ha añadido.
En paralelo a este posicionamiento político, la portavoz de Educación de Chunta Aragonesista en las Cortes de Aragón, Isabel Lasobras, ha registrado una pregunta escrita al Gobierno de Aragón para conocer cuántos expedientes disciplinarios se han incoado al personal docente no universitario durante los años 2024, 2025 y 2026, solicitando que la información se desglose por provincias, tipología de las faltas, estado de tramitación y sanciones impuestas.
Para CHA, disponer de estos datos resulta imprescindible para conocer con rigor la realidad de los procedimientos disciplinarios en Aragón, analizar su evolución y comprobar si existen diferencias significativas en su aplicación que deban ser revisadas por la Administración educativa.
Mary Carmen Bozal ha concluido reclamando «una Inspección Educativa que recupere su vocación de acompañamiento y asesoramiento, que genere confianza en los centros y que contribuya a mejorar la educación pública desde la colaboración con el profesorado, no desde la presión burocrática».
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