El jefe de DDHH de la ONU lamenta el nuevo sistema de retorno migratorio europeo y pide diligencia a Bruselas

MADRID, 20 Jun. Agencias –
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha comunicado este sábado su pesar por la aprobación esta semana en el seno de la Unión Europea del nuevo sistema de retorno de migrantes que acelera el proceso de deportaciones al entender que podría terminar vulnerando gravemente los derechos individuales de los afectados.
El nuevo reglamento de retorno, pendiente aún de la adopción formal por parte del Consejo (gobiernos) para su entrada en vigor, ha salido adelante en el Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia) con 418 votos a favor, 218 en contra y 30 abstenciones.
El nuevo reglamento reemplazará una directiva sobre retornos que suma casi dos décadas y crea el encaje legal necesario para que los gobiernos puedan negociar con terceros países la creación de centros de deportación en ese territorio, a donde trasladar migrantes a los que se ha denegado el asilo una vez llegados a la UE y que están a la espera de ser expulsados a su país de origen o tránsito.
Estos acuerdos con terceros países no son compatibles en la actualidad con el Derecho de la Unión, pero el nuevo reglamento establece las condiciones para que lo sean, permitirá a uno, varios países o incluso a la UE negociar con un Estado tercero para instalar bajo su jurisdicción los centros, con la condición de que cumplan los Derechos Humanos, respeten el Derecho internacional y cumplan el principio de ‘non-refoulement’, es decir, que no realicen devoluciones en caliente.
Turk, en este sentido, ha pedido a la UE y a sus Estados miembros que actúen «con la debida diligencia» y garanticen que la aplicación de este reglamento sea «plenamente coherente con el derecho internacional sobre los derechos humanos y con los refugiados».
El Reglamento de la UE sobre retornos, que fue votado por el Parlamento Europeo a principios de esta semana, el 17 de junio, amplía el uso de la detención previa a la expulsión y permite a los miembros de la UE crear los llamados «centros de retorno» en terceros países.
«En este contexto, los Estados de la UE no pueden simplemente subcontratar sus obligaciones en materia de derechos humanos a terceros Estados», ha recordado Turk, antes de avisar que la detención y el retorno de personas vulnerables, incluidos niños, a otros países es «un ejercicio particularmente delicado del poder del Estado y conlleva un alto riesgo de violaciones de derechos humanos».
«Debe haber un énfasis central en la protección y la dignidad de los derechos humanos en todo momento, de hecho y de derecho», ha afirmado Türk.
«El derecho internacional de los derechos humanos y el derecho de los refugiados son muy claros: nadie debe ser devuelto a un lugar donde correría el riesgo de sufrir violaciones graves de derechos humanos u otros daños irreparables», ha indicado el jefe de DDHH de Naciones Unidas.
Por todo esto, Turk ha pedido a Bruselas que configure mecanismos sólidos de seguimiento y rendición de cuentas para garantizar el pleno respeto de los derechos humanos de las personas en los procedimientos de retorno, incluido su derecho a la vida privada y familiar, a la unidad familiar, así como para proteger el interés superior de los niños.
«Las decisiones de deportación siempre deben basarse en evaluaciones individualizadas y no deben tomarse antes de la conclusión de los procesos de apelación», afirmó Türk.
El Alto Comisionado, por ello, ha pedido un enfoque equilibrado de la gobernanza migratoria anclado en los derechos humanos, con reconocimiento de las contribuciones de los migrantes a las sociedades y economías europeas.
