El Ifo mantiene en el 0,8% su previsión de crecimiento para Alemania en 2026, pero recorta la de 2027

MADRID, 18 Jun. (Agencias) –
El ‘shock’ energético desencadenado por el conflicto en Oriente Próximo y su impacto sobre los precios está actuando de freno de la actividad en Alemania, cuyo crecimiento se ve impulsado por una política fiscal expansiva, según el Instituto de Investigación Económica de Múnich (Ifo), que ha confirmado su previsión de crecimiento del PIB este año en el 0,8%, mientras que rebaja al 0,8% el de 2027, cuatro décimas menos de lo anticipado en marzo.
El pronóstico de la institución bávara parte del supuesto de que el conflicto se reducirá en las próximas semanas y que el estrecho de Ormuz se reabrirá, lo que aliviará gradualmente los precios de la energía, aunque seguirán por encima de los niveles previos a la guerra hasta el final del período de pronóstico, lo que restará cuatro décimas a la expansión del PIB tanto este año como el próximo.
«Actualmente, la economía se ve influenciada por fuerzas contrapuestas», ha explicado Timo Wollmershäuser, jefe de Previsiones del Ifo, en referencia al impacto negativo de la fuerte subida de los precios de la energía, frente al estímulo de «una política fiscal altamente expansiva», que aportará medio punto porcentual al crecimiento económico cada año.
De este modo, si bien economía alemana se estancará temporalmente, con una interrupción en el segundo trimestre del proceso de recuperación iniciado el año pasado, Wollmershäuser prevé que «no entrará en recesión» y es probable que la recuperación se reanude desde el tercer trimestre y se acelere hacia finales de año.
En cuanto a los precios, las nuevas proyecciones del Ifo anticipan una tasa del 2,9% este año y del 2,7% el siguiente, por encima del pronóstico anterior del 2,2% y el 2,3%, respectivamente.
De este modo, se estima que los costes reales de la crisis energética derivada de la guerra con Irán «serán sustanciales» y Alemania perderá alrededor de 34.000 millones de euros en poder adquisitivo este año y el próximo debido al fuerte aumento de los precios de la energía importada.
El pasado mes de marzo, el Ifo había planteado un escenario alternativo con una escalada de las hostilidades en Oriente Próximo, en el que anticipaba un crecimiento del PIB de Alemania del 0,6% en 2026 y del 0,8% en 2027, mientras que la tasa de inflación sería del 2,5% para cada uno de los años.
«El actual crecimiento del producto interno bruto ha tenido un alto coste», advierten los responsables del informe, que prevé un sustancial empeoramiento del déficit, pasando del 2,8% del PIB en 2025 al 4,1% en 2026 y al 4,9% en 2027, cuando en marzo había anticipado un déficit del 3,8% y del 4%, mientras que la deuda bruta ascenderá a cerca del 68%.
Asimismo, las perspectivas a largo plazo del Ifo «no son muy optimistas» y advierten de que el cambio demográfico y el débil aumento de la productividad mantendrán el crecimiento potencial en un mínimo histórico del 0,1% hasta finales de la década.
En este sentido, sostienen que, si bien las medidas gubernamentales actuales tuvieron un efecto estabilizador a corto plazo, considera que sirvieron principalmente para preservar la estructura existente.
«Para impulsar de forma sostenible el potencial de crecimiento, se necesitan reformas de gran alcance que transformen un respiro con apoyo gubernamental en un crecimiento económico duradero y autosostenible», concluye Wollmershäuser.
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