La SENEP insta a las CCAA a aplicar la hoja de ruta estatal para mejorar la Atención Temprana en menores

La SENEP insta a las CCAA a aplicar la hoja de ruta estatal para mejorar la Atención Temprana en menores
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MADRID, 15 Jun. (Agencias) –

La Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP), con motivo del Día Nacional de la Atención Temprana, que se celebra el 16 de junio, ha instado a las comunidades autónomas a poner en marcha la hoja de ruta para la mejora de la Atención Temprana en España, publicada en el BOE en febrero del año pasado, que se centra en el acuerdo estatal aprobado entre el Gobierno y las comunidades autónomas para unificar y mejorar la Atención Temprana a menores de 0 a 6 años con trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlos, reconociéndola como un «derecho subjetivo, universal, público y gratuito de todas las niñas y los niños».

Esta guía contempla una serie de objetivos, de estándares de calidad, y de indicadores comunes que «orientan y promueven la mejora continua de los sistemas de Atención Temprana de las distintas comunidades autónomas». Esta resolución establece un documento común para garantizar una «atención más rápida, coordinada y de calidad entre sanidad, educación y servicios sociales, con un enfoque biopsicosocial centrado en el niño, su familia y entorno».

«Esta hoja de ruta es fruto de un amplio consenso y aborda 9 líneas de actuación entre las que destacan la promoción de la prevención primaria, la reducción de tiempos de espera a un máximo de 45 días, y optimizar los sistemas de información y registro. En la actualidad también se está elaborando un mapa de los recursos de Atención Temprana de todo el país», ha explicado el neuropediatra y vocal de la Junta Directiva de la SENEP, José Luis Peña Segura.

La SENEP, en este sentido, ha destacado la importancia de la Atención Temprana y de su influencia «positiva y determinante» para el establecimiento y el desarrollo de las conexiones neuronales, representando en consecuencia «la mejor intervención» que se puede ofrecer a los niños y a sus familias que acuden a las consultas de Neuropediatría ante determinados signos de alarma.

José Luis Peña Segura, en este contexto, a resaltado que las experiencias ricas y positivas durante la primera infancia pueden tener efectos positivos en el desarrollo cerebral, ayudando a los niños en la adquisición del lenguaje, en el desarrollo de destrezas para la resolución de problemas, así como en la formación de relaciones saludables, y en la adquisición de distintas capacidades que le serán de utilidad durante toda su vida.

De hecho, Peña Segura ha subrayado que la evolución que experimentan los niños desde la concepción hasta los 2 primeros años, los conocidos como los ‘primeros mil días de vida’, no se puede comparar con ningún otro estadio, y marca el neurodesarrollo de una persona.

«El neurodesarrollo, determinado genéticamente, puede ser modificado por la epigenética para bien o para mal. La Neuropediatría en este sentido desempeña un papel esencial en la detección de alteraciones durante este periodo», ha advertido.

No obstante, este portavoz de los neuropediatras ha recordado que un niño y su familia en ningún caso deberían esperar a tener una etiqueta diagnóstica para acceder al programa de Atención Temprana de su comunidad autónoma.

«La búsqueda del diagnóstico no debe demorar la intervención. La Atención Temprana debe estar orientada a la prevención y a la actuación sobre las necesidades de desarrollo personal y de socialización de los niños con problemas evolutivos, o en riesgo de padecerlos», ha declarado.

PROGRAMAS DE ATENCIÓN TEMPRANA INTERDEPARTAMENTALES

Además, José Luis Peña Segura ha defendido que los programas de Atención Temprana deben ser interdepartamentales (Sanidad, Educación, y Servicios sociales) y que estos se organicen en el entorno comunitario, próximos al domicilio, y en coordinación con la familia, así como con los educadores, y con aquellas personas significativas en la vida del niño.

«Debe realizarse por un equipo de profesionales especializados en el desarrollo infantil, y facilitar la coordinación y las transiciones a otros servicios cuando sea preciso. La Atención Temprana no es un privilegio, es un derecho, y los neuropediatras desempeñamos un papel esencial, por ejemplo, en la detección precoz de la necesidad de Atención Temprana, pero también en su seguimiento, y en la coordinación con otros profesionales. La Atención Temprana es la mejor inversión de futuro, en términos de salud, de mejora educativa, y de oportunidad laboral», ha insistido el doctor.

En España, la Atención Temprana atiende al 6 por ciento de los niños de 0 a 6 años y sus familias, existiendo grandes diferencias entre comunidades autónomas, algunas con más del 10 por ciento de niños atendidos; mientras que en otras no se alcanza ni el 3 por ciento; y presenta tres niveles de actuación diferenciados: prevención primaria, secundaria, y terciaria.

En concreto, en la mayor parte de las comunidades autónomas, los programas de Atención Temprana se centran en la ‘prevención terciaria’, es decir, en la atención de niños y de familias con graves dificultades (3% de los niños de 0 a 6 años). Pero, tal y como ha subrayado el portavoz de la SENEP, deberían estar diseñados para atender al 10 por ciento de los niños de a 6 años y de sus familias en situaciones de riesgo, o con signos de alarma (lo que se conoce como ‘prevención secundaria’).

Desde la SENEP se ha hecho precisamente hincapié en que «es fundamental ir más allá en este sentido y que la prevención primaria en Atención Temprana esté al alcance de todas familias y de toda la sociedad española, para lograr la mejor crianza y el mejor cuidado del desarrollo infantil».

«La prevención primaria es la dirigida a todos los niños, a todas las familias, y a toda la sociedad en general, precisamente cuando en la actualidad se percibe una preocupación por el aumento de los trastornos del neurodesarrollo. Cada vez más familias precisan de acompañamiento y de atención especializada precoz», ha concluido.

CL11