Alumnos de Arte de El Pinar presentan la exposición ‘Bosque Somos’ creada junto al pintor malagueño Fernando De la Rosa

MÁLAGA 14 Jun. Agencias –
El artista Fernando de la Rosa y el Colegio El Pinar, en el municipio malagueño de Alhaurín de la Torre, presentan ‘Bosque somos’, una exposición nacida de la iniciativa de tutorización artística del reconocido pintor malagueño con estudiantes del Bachillerato de Artes.
‘El arte no solo representa el mundo; también construye los lazos que nos unen a él’. Bajo esta filosofía, el equipo de Arte de la institución académica de Alhaurín de la Torre clausura el curso escolar con la muestra ‘Bosque somos: Individuo, Comunidad y Abstracción’, una muestra expositiva con más de un centenar de trabajos que es el resultado de un viaje de descubrimiento, experimentación y diálogo protagonizado por los jóvenes del Bachillerato de Artes del centro malagueño.
Los alumnos se han adentrado en los códigos del arte abstracto, desprendiéndose de las formas figurativas tradicionales para aprender a comunicar de una manera más visceral: a través del color, la línea, el gesto y la emoción pura.
Este proceso de aprendizaje y maduración artística, un proyecto de tutorización por el que ya han pasado en ediciones anteriores artistas como José Antonio Diazdel, ha contado este curso con el reconocido pintor malagueño Fernando de la Rosa.
Su mentoría ha permitido a los estudiantes asimilar las herramientas de la abstracción, transformando la técnica en un vehículo de expresión tanto personal como colectiva. Desde el departamento de Artes del centro han destacado «el profundo impacto pedagógico de la iniciativa».
«Ver a los alumnos enfrentarse al lienzo en blanco desde la abstracción pura ha sido una gran experiencia. Fernando de la Rosa no ha venido a enseñarles a pintar como él, sino a ayudarles a encontrar su propia voz a través de la mancha, el gesto y la intuición. Este proyecto demuestra que el Bachillerato de Artes en El Pinar busca una madurez conceptual que va mucho más allá de aprobar un examen», ha explicado la profesora Maribel Álvarez, que junto a Laura Ramírez y Francisca Torres han coordinado la iniciativa junto al también docente y secretario del centro Antonio Santiago Ramos.
«HE APRENDIDO MUCHO DE ELLOS»
«Me quedo con el enorme aprendizaje que esta iniciativa me ha proporcionado. Es un camino de ida y vuelta. Los alumnos han aprendido, pero yo también; y mucho», ha asegurado Fernando de la Rosa, al tiempo que ha resaltado «la oportunidad que le han dado los jóvenes de ver su propia obra desde una mirada ajena a él mismo».
«Mi experiencia como artista en el aula no ha terminado en el punto en el que ellos aprenden. No se trata de que hayan hecho las cosas como yo las haría, si no de cómo interpretan mi obra. Y esto es algo muy valioso», ha explicado el artista.
El pintor malagueño ha comentado que «me han ayudado a comprender lo que estoy haciendo. Mi estilo es el arte abstracto. Yo tengo una manera de trabajar, pero me interesa también saber cómo se percibe. La experiencia de estar en clase, trabajar y explicar; me ha traspasado. De alguna manera, me han ayudado a entenderme a mi mismo».
En relación con su valoración del proyecto, el pintor en la Academia de Bellas Artes de Sen Telmo, ha señalado que «el programa de estudios convencional de Bachillerato no permite al estudiante meterse en la piel de un artista. No siempre tenemos la oportunidad de hacer un pilotaje como éste. El hecho de que un artista aparezca en clase y les diga qué pasa por la cabeza de un pintor cuando se enfrenta al hecho creativo es una gran oportunidad».
DEL ‘YO AL NOSOTROS’
Para los estudiantes de Bachillerato, la experiencia ha supuesto un punto de inflexión en su manera de entender la creación plástica. Se han enfrentado al reto de abandonar el dibujo figurativo y sumergirse en el lenguaje abstracto. El punto culminante de esta experiencia artística es la obra colectiva que da título a la muestra: ‘Bosque somos’.
Se trata de una metáfora visual y conceptual en la que cada pieza indaga a fondo en la dualidad de la experiencia humana y en la estructura de nuestra propia sociedad.
Así, han detallado que «en la obra, cada trazo y cada intervención individual funciona de manera autónoma como un árbol único: una identidad propia dotada de sus propias raíces, formas y matices. Sin embargo, al dar un paso atrás, la magia de la abstracción se hace evidente: esas individualidades se diluyen y se potencian mutuamente para dar vida a algo superior, unificado y orgánico: el bosque».
Con esta iniciativa, han valorado en un comunicado, el Colegio El Pinar marca una diferencia en su Bachillerato de Artes, «demostrando que conectar las aulas con el tejido profesional y creadores de primer nivel es posible y enriquecedor». La exposición ha permanecido abierta toda esta semana y por ella han pasado más de medio millar de visitantes que han tenido la oportunidad de adquirir algunas de las obras expuestas en la muestra.
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