Migrantes llegados en patera reciben al Papa en Las Raíces: «Quizá pueda ayudarnos a obtener nuestros documentos»

Migrantes llegados en patera reciben al Papa en Las Raíces: "Quizá pueda ayudarnos a obtener nuestros documentos"
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   SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA (TENERIFE), 12 Jun. (de la enviada especial de Agencias, Laura Ramírez) –

   Cerca de 300 personas migrantes –250 jóvenes migrantes muchos de los cuales llegaron en patera a El Hierro– y unas veinte familias con niños atendidas por Cruz Roja, esperaban desde las 8:00 horas sentadas en unas bancadas de color naranja en el centro de acogida de ‘Las Raíces’, en San Cristóbal de La Laguna.

   Entre bancos de niebla y pese al frío propio de los amaneceres de esta zona de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife) ubicada a unos 1.000 metros de altitud sobre el nivel del mar, Ismael, Mohamed y Mustafa, entre otros muchos jóvenes, permanecían sentados a la interperie y expectantes ante la visita del primer Pontífice que pisa suelo canario.

   «No soy católico, soy musulmán, pero me gusta el Papa. Es muy buena persona», asegura en inglés Ismael, un joven de 20 años originario de Gambia que llegó a El Hierro en patera hace un mes. «Quizá el Papa pueda ayudarnos a obtener nuestros documentos», ha subrayado en declaraciones a los medios de comunicación mientras esperaba la llegada del Pontífice a este dispositivo de acogida dependiente del Gobierno y gestionado por Accem, y en el que actualmente están acogidos 753 migrantes.

   Ismael, que tuvo que realizar una peligrosa travesía de siete días en un cayuco para llegar al archipiélago precisa que lo que él quiere es salir de allí para seguir su camino hacia Europa. No tiene un destino fijo, se conforma con «cualquier sitio donde no haya guerra» donde pueda trabajar y enviar ayuda a su familia.

   También procedente de Gambia, Mohamed, de 36 años asegura que el trayecto en patera es «muy peligroso» e implica «mucho sacrificio». El joven es musulmán pero recuerda que cristianos y musulmanes creen «en un solo Dios».

   «Pienso que el Papa nos ayudará, es un milagro. Es un buen hombre», coincide Mohamed, que se acuerda mucho de la familia que ha dejado atrás en busca de un futuro mejor. En su caso, tiene claro el destino de su viaje. «Hala Madrid», canta y se alegra al saber que Robert Prevost también es madridista.

«LO HABÍA VISTO POR TIK TOK»

   Por su parte, Mustafá, de 26 años explica que hasta ahora solo había visto al Papa «en Tik Tok y Facebook». Esta es la primera vez que lo conoce en persona y, a diferencia de sus compañeros, no tiene expectativas sino que acude para «escucharle».

   Pocos minutos antes de las 9:00 horas, el Papa entraba en el recinto recibido con júbilo y en medio de un sentimiento de esperanza. El Pontífice se ha sentado en una butaca en un pequeño estrado al aire libre. A su izquierda, se extendían varias hileras de grandes tiendas militares de color blanco donde los chicos comen, duermen y cubren sus necesidades básicas. Los jóvenes que asistían al acto levantaban sus teléfonos para inmortalizar el histórico momento.

   Entre los testimonios pronunciados ante Prevost, destaca el de Bousso Diouf, una mujer migrante que ha elevado ante el Papa «una petición sencilla pero profundamente humana»: que «las fronteras no se conviertan en muros de indiferencia» y que la «humanidad» de las personas migrantes siempre esté «por encima de cualquier condición legal».

   La joven, visiblemente emocionada, ha explicado que «esta tierra» ha sido para muchos de ellos «el primer lugar de esperanza después de un largo camino de sufrimiento».

    «Venimos de países donde la pobreza, la violencia, la guerra, la persecución y la falta de oportunidades nos obligaron a partir», ha relatado.

   Además, ha descrito que el trayecto en patera para cruzar el Océano Atlántico hasta las islas Canarias estuvo «lleno de miedo, dolor e incertidumbre». «Significa enfrentarse al hambre, al frío, a la desesperación, a las mafias y muchas veces a la muerte», ha relatado.

    Por su parte, Theodor ha explicado que vino a España como tantas otras personas migrantes «para trabajar, vivir con dignidad» y cuidar a sus familias y ha agradecido al Papa su cercanía. «Vemos que usted trata a los migrantes con respeto y cariño. Todos necesitamos amor y paz. Rezamos por usted y agradecemos su corazón cercano», ha enfatizado.

   En el momento de su discurso, el Papa ha comenzado riendo ya que, tal y como ha comentado, había preparado sus palabras en francés mientras que los participantes, por su parte, se habían dirigido a él en castellano.

    En su mensaje, el Pontífice ha agradecido al Gobierno español su «ayuda concreta» en este campamento de acogida y ha indicado que todas las personas son de algún modo «migrantes». «Más allá de nuestro lugar de proveniencia, el amor de Dios no conoce fronteras, no hace distinciones, se da a todos y nos congrega en la unidad», ha recalcado.

   En el acto también han intervenido el director del centro, para explicar que las instalaciones han albergado desde su apertura en 2021 a más de 70.000 personas; y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, quien ha destacado que la «mirada humanista» de Prevost sobre las migraciones es «hoy más necesaria que nunca».

   Al término del acto, Prevost ha bajado de la tribuna a saludar a los jóvenes presentes; ha cogido en brazos y abrazado a algunos niños de familias migrantes sentados en las primeras filas, y una bebé ha jugado con su cruz pectoral. A continuación, ha recorrido parte de las instalaciones junto al director del centro y el obispo de Tenerife, Eloy Santiago.

CL23