José Daniel Ferrer advierte de que los contactos del dirigente cubano con el Gobierno dan «oxígeno» a la dictadura

MADRID, 11 Jun. Agencias –
El opositor cubano José Daniel Ferrer ha considerado que los encuentros que el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior de Cuba, Orlando Pérez-Oliva Fraga, ha mantenido en Madrid con el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, y con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, no son sino un intento de la dictadura de obtener «oxígeno político y económico» en las circunstancias en que se encuentra.
En declaraciones a Agencias, el ex preso político se ha pregundado si el Gobierno pretende continuar con la «complicidad con la tiranía castrocomunista» que ha mantenido hasta ahora o finalmente se pondrá del lado de los cubanos, en un momento en que la isla atraviesa «la situación más terrible en toda su historia».
«Todo tipo de acercamiento o ayuda que brinde España al régimen de Cuba no es ayuda para el pueblo sino oxígeno para que la tiranía continúe y continúe el sufrimiento, la opresión y la miseria extrema que vive el pueblo cubano», ha alertado.
Ferrer, que vive exiliado en Estados Unidos tras ser liberado por última vez en octubre de 2025, ha cuestionado que el dirigente, sobrino-nieto de los expresidentes Fidel y Raúl Castro, haya viajado a España realmente para «hablar del sufrimiento del pueblo cubano» o más bien a «buscar oxígeno político, económico y diplomático para una tiranía cada vez más débil», inclinándose más por esta opción.
En este sentido, y tras las recientes sanciones de Estados Unidos contra el conglomerado empresarial del Ejército cubano GAESA, ha planteado la posibilidad de que el objetivo último de la visita sea «explorar fórmulas para burlar las sanciones estadounidenses».
BUSCAR PUERTA TRASERA A LAS SANCIONES DE EEUU
«¿Pretende el régimen cubano encontrar en España una puerta trasera para seguir accediendo a inversiones, contratos, intermediarios financieros y respaldo diplomático? ¿Será Madrid, una vez más, el salvavidas europeo de una dictadura moribunda?», se ha interrogado, tras recordar que el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido en los últimos años el «principal aliado político y económico del régimen castrocomunista en la Unión Europea».
«Mientras el pueblo cubano padece hambre, apagones, salarios miserables, éxodo constante, represión y cárceles llenas de presos políticos, Madrid ha preferido la fórmula cómoda de hablar de ‘diálogo’, ‘cooperación’ y ‘situación humanitaria'», en lugar de señalar al «verdadero responsable» que no es otro, según Ferrer, que «una dictadura de partido único que durante más de seis décadas ha destruido la economía nacional, confiscado las libertades y sometido a los cubanos a la obediencia por hambre y por miedo».
En este sentido, ha afeado que en el escueto comunicado publicado por Exteriores, donde se indica que Albares y Pérez-Oliva han abordado «la crítica coyuntura de Cuba y las graves consecuencias para los ciudadanos y para la economía de la isla», no se menciona «presos políticos, represión y la responsabilidad del Partido Comunista» ni tampoco «a las madres que no tienen leche para sus hijos, a los ancianos sin medicinas, a los jóvenes obligados al exilio, a los opositores encarcelados ni a los cubanos condenados por salir a pedir libertad el 11 de julio de 2021».
EL GOBIERNO ESTÁ SIENDO «CÓMPLICE»
«Ese silencio no es inocente», ha advertido el opositor cubano. «Cuando un gobierno democrático recibe a un alto funcionario de una dictadura sin exigir públicamente la liberación de los presos políticos y sin condicionar cualquier relación económica al respeto de los Derechos Humanos, no está actuando con neutralidad». «Está siendo cómplice», ha remarcado.
Ferrer ha sostenido que «España tiene una responsabilidad histórica, moral y política con Cuba» y por tanto «no puede seguir comportándose como si el drama cubano fuera una simple crisis económica o una dificultad coyuntural». «Cuba no está en ruinas por falta de diálogo con Europa, sino por la existencia de una tiranía que ha confiscado el país y convertido la economía nacional en propiedad de una élite militar y partidista», ha subrayado.
Así las cosas, ha pedido al Gobierno que aclare qué se ha hablado realmente en sendos encuentros y si se han abordado «mecanismos económicos, inversiones, protección de empresas españolas o fórmulas para mantener operaciones vinculadas directa o indirectamente con estructuras controladas por GAESA».
Pero sobre todo, ha valorado, «debe explicar por qué sigue recibiendo con normalidad diplomática a representantes de una dictadura que encarcela, destierra y reprime a su propio pueblo» y si va a continuar su «complicidad» o «se pondrá España, al fin, del lado de la libertad, de los presos políticos y del pueblo cubano».
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