La emoción desborda a miles de fieles durante la visita del papa a Madrid


Alzan la mirada, porque por fin ha llegado el ansiado momento. Un instante que muchos llevan toda una vida esperando. Fieles que llegan desde todo el mundo para ver al pontífice. Un acontecimiento que no se podían perder. Horas de espera bajo el sol que merecen la pena, porque la ilusión puede más. Los hay que repiten y quienes lo ven por primera vez. Pero las ganas son compartidas. Porque esto no es solo una visita. Entre selfies, bailes y cantos, la juventud toma protagonismo. Un papa que conecta bien con ellos. Una imagen para el recuerdo y una emoción que, seguro, le acompañará para toda la vida.
