Costa de Marfil vuelve con ambición y una nueva generación de Elefantes

BARCELONA, 6 Jun. –
La selección de Costa de Marfil regresará en el Mundial de 2026 al gran escaparate internacional doce años después de su última participación con el objetivo de confirmar el resurgir de una potencia histórica del fútbol africano, reforzada con nuevos ‘Elefantes’ que fueron la base de la campeona de la Copa África de 2024.
Reforzada por una nueva generación de talento, la selección marfileña aterrizará en el Mundial con ambición renovada y el deseo de superar por primera vez la fase de grupos. Actualmente en el puesto 34 del ranking FIFA, certificaron su clasificación mundialista tras imponerse por 3-0 a Kenia en la última jornada de una fase africana muy completa.
El conjunto dirigido por Emerse Faé completó una clasificación especialmente sólida, terminando líder de grupo, invicto y sin encajar un solo gol en diez partidos. El combinado africano vuelve así a una Copa del Mundo por primera vez desde Brasil 2014, torneo en el que rozó los octavos de final antes de caer cruelmente ante Grecia en el descuento de la última jornada.
Aquella generación liderada por Didier Drogba, Yaya Touré o Gervinho colocó definitivamente a Costa de Marfil entre las selecciones más respetadas del continente, aunque nunca consiguió romper la barrera de la fase inicial. Ahora, el país africano intentará dar continuidad al impulso emocional y competitivo generado por la conquista de la Copa África disputada en casa en 2024, aunque la defensa del título en la siguiente edición a caballo entre 2025 y 2026 acabó en cuartos ante Egipto.
De todos modos, aquella victoria de 2023 cambió el ambiente alrededor de la selección y consolidó un proyecto joven que mezcla futbolistas ya consolidados en Europa con nuevas piezas ofensivas de enorme proyección. Encuadrada en el Grupo E junto a Alemania, Ecuador y Curazao, Costa de Marfil se perfila como una de las selecciones más incómodas del cuadro. Potente físicamente, rápida en las transiciones y con recursos ofensivos, la selección africana aspira a competir por una de las plazas de octavos.
La base del equipo se sostiene sobre una defensa experimentada con nombres poco conocidos como los Evan Ndicka, Wilfried Singo, Guela Doué o Ghislain Konan, mientras que el centro del campo mantiene el liderazgo de Franck Kessié e Ibrahim Sangaré. Arriba, el relevo generacional ya es evidente con futbolistas jóvenes y desequilibrantes que han elevado el techo ofensivo del equipo.
Entre ellos aparecen nombres como Amad Diallo, Evann Guessand, Elye Wahi o la irrupción de Yan Diomandé, una de las revelaciones de la Bundesliga tras su explosión con el RB Leipzig. También destaca la presencia de Ange-Yoan Bonny, delantero del Inter de Milán que podría vivir su primer gran torneo internacional.
AMAD DIALLO QUIERE TOMAR EL TESTIGO DE LAS GRANDES LEYENDAS
Dentro de esa nueva camada ofensiva, Amad Diallo aparece como uno de los futbolistas llamados a liderar la nueva era marfileña. El extremo zurdo, desequilibrante y creativo, fue uno de los jugadores más importantes durante la conquista de la Copa África y simboliza el cambio generacional tras la etapa dorada de Drogba o Gervinho.
Su capacidad para romper partidos en espacios reducidos, acelerar las transiciones y aparecer cerca del gol le convierten en una amenaza constante para cualquier defensa. Además, el atacante representa el perfil moderno de una Costa de Marfil mucho más dinámica y veloz que en anteriores generaciones. Junto a él, jugadores como Simon Adingra, Guessand o Diomandé aportan profundidad y talento a un equipo vertical.
EMERSE FAÉ HA DEVUELTO LA ILUSIÓN AL FÚTBOL MARFILEÑO
En el banquillo, Emerse Faé se ha consolidado como una de las grandes historias recientes del fútbol africano. El técnico marfileño asumió el cargo en enero de 2024 de manera provisional tras la sorpresiva salida de Jean-Louis Gasset en plena Copa África y acabó guiando al equipo hacia un inesperado título continental. A partir de ahí, el excentrocampista formado en el Nantes ha logrado construir una selección equilibrada, intensa y emocionalmente muy conectada con su afición.
Su Costa de Marfil ha ganado solidez defensiva sin perder potencia ofensiva, un equilibrio que quedó reflejado en una impecable clasificación mundialista. Faé, de apenas 42 años, afrontará ahora su primer Mundial como seleccionador con la intención de consolidar definitivamente a los ‘Elefantes’ entre las selecciones importantes del panorama internacional. El propio técnico ya avisó antes de la convocatoria que el objetivo no es únicamente participar. «No vamos a Estados Unidos para completar el cupo», aseguró.
CL11
