Poga y Villagrán protagonizan ’33 días’: «Rodamos cosas horribles que pasaron de verdad y da vértigo por las víctimas»

Poga y Villagrán protagonizan '33 días': "Rodamos cosas horribles que pasaron de verdad y da vértigo por las víctimas"
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   MADRID, 4 Jun. Agencias –

    El próximo 7 de junio atresplayer estrena ’33 días’, la primera serie de ficción de Carles Porta. La producción protagonizada por José Manuel Poga y Julián Villagrán está inspirada en la fuga real de dos presos de la cárcel de Ponent en Lleida en el año 2001. Durante más de un mes, los fugitivos cometieron varios delitos, entre ellos el asesinato de un joven, la agresión sexual a su pareja y el disparo a un mosso d’esquadra que quedó parapléjico. Los actores han reconocido la dureza del rodaje porque filmaron «cosas horribles que pasaron de verdad y produce mucho vértigo, sobre todo por las víctimas».

   «Da pudor y respeto interpretar y entrar en la privacidad de personas reales que tienen familia, que tienen hijos. Son personas que existen, que están ahí y que van a ver tu trabajo», asegura Poga, quien da vida a Prieto en ’33 días’, en una entrevista junto a Villagrán concedida a los medios.

   Poga considera que el auge del true crime está estrechamente relacionado con la creciente exposición social a la violencia. En su opinión, «vivimos un momento en el que ahora vemos a hombres matando mujeres en plena calle» y que precisamente por ello «los asesinatos y las atrocidades están muy normalizados«. Ese contexto, explica, hace que «el hecho de que sea un caso real despierta en el espectador un morbo que hay quien entra y hay quien no».

   Para el actor de ‘La casa de papel’ o ‘El cuerpo en llamas’, una de las claves del interés que generan estas ficciones reside en la posibilidad de acercarse a la mente de los criminales. Según afirma, resulta «interesante entrar en ese perfil psicológico e intentar entender por qué llegaron a hacer las cosas que hicieron». Poga defiende que uno de los aspectos más curiosos de ’33 días’ es situar al espectador frente a los conflictos internos de personajes que son considerados villanos.

   En ese sentido, destaca el interés de profundizar en la psicología de personajes como Prieto, marcado por la ira y el «fascismo», para entender el origen de sus comportamientos y llegar a verlo «como una víctima realmente». No obstante, Poga subraya que comprender no implica justificar: «Está claro que estos dos tipos que salieron de la cárcel, hicieron una atrocidad y tienen que estar en la cárcel. Yo no lo voy a blanquear ni defender, pero como actor no tengo que juzgarlos y entenderlos«.

ENTRE VÍCTIMAS Y VERDUGOS

   Para construir a Calatrava, Julián Villagrán explica que tuvieron «acceso a las cartas que escribieron en la cárcel para planificar la huida, las cartas que le enviaba a su madre y una carta que le hicieron escribir una vez lo cogieron para explicar por qué lo había hecho, además del informe psiquiátrico que le realizaron al ingresar en prisión».

    A todo ello sumó la escucha de grabaciones judiciales que le permitieron acercarse a la personalidad de Calatrava. «Escuché audios del juicio y eso me ayudó mucho. El soniquete que tenía y sus creencias. Luego lo embarcas en el guion y constuyes tanto los personajes como la historia«, explica. Durante ese proceso también contó con las aportaciones de la periodista Mayka Navarro, que realiza un cameo en la serie y que, según recuerda el intérprete de ‘7 vírgenes’ y ‘Grupo 7’, «siguió muy de cerca el caso en aquella época».

   Más allá de la documentación, Villagrán trató de comprender los conflictos internos de un personaje marcado por la adicción y la falta de referentes afectivos. «He intentado encontrar su debilidad, su conflicto», señala. En su opinión, Calatrava encuentra en Prieto algo que nunca había tenido antes: protección y reconocimiento. «El heroinómano no había hecho nunca daño a nadie y, al conocer a Prieto en la cárcel, encuentra una figura fraternal por primera vez en su vida. Sabe que está ahí por asesinato, pero encuentra refugio en él», afirma.

   Esa relación de dependencia emocional ayuda a explicar algunas de sus decisiones posteriores. Sobre las motivaciones que llevaron a Calatrava a delinquir, el actor apunta además a un profundo sentimiento de fracaso personal. «Yo leí que él se sentía muy mal con respecto a su familia, se veía como un fracasado, y que quería compensar a sus hermanos y a sus padres organizando el golpe«, subraya.

«SOMOS PRESOS DEL MÓVIL Y DE LAS REDES SOCIALES»

   Más allá de la reconstrucción de una fuga, ’33 días’ plantea una reflexión sobre el significado de la libertad. Tanto Poga como Villagrán coinciden en que la relación entre Prieto y Calatrava trasciende la simple amistad o complicidad criminal para convertirse en una dependencia emocional que acaba condicionando sus decisiones. Poga define el vínculo entre ambos como el encuentro de «dos solos juntos» y, en su opinión, la paradoja de la historia reside en que, pese a su obsesión por escapar de prisión, terminan siendo «presos el uno del otro».

   Villagrán comparte esa lectura y la lleva un paso más allá al conectar la historia con la sociedad actual. El intérprete recuerda una reflexión presente en la serie sobre la aparente contradicción entre libertad y dependencia: «Puedes estar en la calle y sentirte la persona más libre del mundo, pero al final es cuando más prisionero eres». Además, considera que esa falta de libertad no es exclusiva de ellos. «Nosotros, que somos libres, somos auténticos presos del móvil, de las redes sociales y de nuestro entorno», concluye.

CL2