Wayra apuesta por convertir las grandes ideas de las ‘startups’ en servicios para los ciudadanos

MADRID, 1 Jun. Diario Dia –
El ecosistema tecnológico español ha dejado atrás su etapa más temprana para entrar en una fase de madurez, donde el verdadero valor ya no reside únicamente en invertir, sino en escalar tecnología con clientes reales y soluciones tangibles. En este contexto, Wayra apuesta por generar un «impacto real» y transformar las grandes ideas de las ‘startups’ en servicios útiles y cercanos para las personas.
Así lo ha afirmado el CEO de Wayra, Andrés Saborido, en una entrevista a Agencias, en la que ha destacado que el principal valor diferencial de la compañía reside en su capacidad para transformar la inversión en impacto real facilitando a las ‘startups’ el acceso a clientes, casos de uso reales y entornos complejos en los que validar y escalar su tecnología.
«En Wayra creemos que las grandes ideas deben convertirse en servicios que la gente pueda usar», ha afirmado Saborido, que ha advertido de que «la inversión sin mercado es filantropía». En este contexto, Wayra apuesta por medir el éxito por el impacto. Así, hoy más de 200 de nuestras ‘startups’ están integradas en Telefónica, y el volumen de negocio acumulado supera los 700 millones.
«Ayudamos a que hagan pilotos con clientes reales, adaptamos procesos internos para escalar y, cuando la solución demuestra su valor, la desplegamos en distintos países», ha explicado Saborido, quien ha señalado que ese modelo «construye empresas sostenibles, con ingresos recurrentes y aprendizaje continuo».
Para destacar el valor añadido que aporta Wayra, ha explicado que mientras «»la industria del ‘venture capital’ celebra valoraciones», Wayra también celebra «facturas emitidas y usuarios satisfechos». «Esa es la filosofía de ‘venture-client’: probar, implementar y escalar, hace que nuestra innovación sea tangible», ha resumido.
DE «PAÍS DE PROMESAS» A «CREADOR DE VALOR»
El ecosistema tecnológico en España está maduro y, según el informe ‘Spanish Tech Ecosystem Report 2026’, ya supera los 125.000 millones de euros de valoración, con un crecimiento de 2,3 desde 2020, un dato que, a juicio de Saborido, «muestra que España ha dejado de ser ‘un país de promesas’ para convertirse en un creador de valor».
Detrás de esas cifras hay cientos de emprendedores que repiten el ciclo: fundan, crecen y luego impulsan nuevas empresas, ha indicado para aseverar que «eso es el verdadero efecto multiplicador».
Wayra lleva más de 15 años acompañando ese viaje con más de 1.200 inversiones hechas, pero no solo aportando capital, sino que abre la puerta de Telefónica para «combinar capacidades, ofrecer escala y así crear soluciones únicas generando impacto real». «Nuestra mayor satisfacción no son las cifras, sino ver cómo una idea local se transforma en un servicio que mejora la vida de millones de personas», ha apuntado el directivo.
Saborido ha asegurado que Wayra no tiene una «fórmula mágica», sino una «actitud», que pasa por «creer que las mejores ideas pueden venir de fuera y que hay que ponerlas a trabajar dentro».
«Desde el principio apostamos por la innovación abierta, combinando inversión con una conexión real con las áreas de Telefónica. Eso nos permite ir más allá de financiar: ofrecemos clientes reales, expertise tecnológico, una red global y la posibilidad de escalar tecnología en varios países», ha afirmado.
DE ACELERADORA A CORPORATE VENTURE CAPITAL
El directivo pone el foco en la transformación de Wayra de «aceleradora a corporate venture capital (CVC) con visión industrial y propósito». «Queremos retornos, pero también que la tecnología resuelva problemas y mejore nuestra industria y sociedad. Esa mezcla -capital paciente, expertise tecnológico y acceso a clientes- es lo que nos diferencia», ha sostenido.
La revolución de la inteligencia artificial (IA) toca de lleno el ecosistema en el que trabaja Wayra. A juicio de Saborido, «la IA no es una moda», sino «la base de una economía distinta» en la que existen «algoritmos que reducen emisiones, que curan antes, que doblan la productividad».
Según el informe ‘Spanish Tech Ecosystem Report 2026’, casi el 20% de las startups fundadas en España desde 2021 trabajan con IA y acumulan 3.300 millones de euros captados desde 2020.
En este escenario, para Wayra «la IA es como la segunda alfabetización digital», ya que «reordena industrias, pero también plantea preguntas éticas». Por ello, a juicio del directivo, «la tecnología debe liberar tiempo y talento humano para tareas de mayor valor».
CONCENTRACIÓN DEL CAPITAL EN GRANDES RONDAS
Uno de los síntomas de la madurez del mercado es la creciente concentración del capital en grandes rondas, especialmente en ámbitos como la IA y el deep tech, lo que refleja una apuesta por compañías capaces de liderar categorías a escala global.
En este contexto, el directivo señala que en 2025 una parte muy significativa del capital invertido en España se concentró en un número reducido de grandes rondas (por encima de los 40 millones de euros), una dinámica que se repite también a escala global.
«Las grandes rondas son necesarias para escalar compañías hacia mercados globales, pero también estrechan el embudo y dejan fuera a proyectos con potencial aún por demostrar», ha advertido.
Por ello, ha considerado que un CVC tiene un rol clave en ambos juegos, ya que participando de grandes rondas puede conseguir una ventaja competitiva a nivel negocio y como semillero, además de dinamizar el mercado, puede identificar tendencias tempranas antes que lo haga la competencia.
Wayra ha participado en startups exitosas como Perplexity o ElevenLabs. La razón que le lleva a apostar por determinadas compañías es comprobar que resuelven problemas globales con tecnología diferencial. En el caso de Perplexity, Saborido ha señalado que utiliza IA para reimaginar la búsqueda de información, y Telefónica ya lo ofrece a sus clientes.
Por su parte, ElevenLabs democratiza la síntesis de voz, pero, a juicio del directivo, «lo decisivo es el equipo». «Buscamos personas con visión, ética y capacidad de ejecutar a escala. Si además su producto se integra bien con la infraestructura de Telefónica, la alianza es casi natural. Invertimos con la convicción de que esas startups pueden cambiar sectores enteros», ha explicado.
IMPULSO A LA COMPETITIVIDAD
Junto a la revolución tecnológica se encuentra la de la competitividad. A este respecto, Saborido ha considerado que «Europa tiene un talento enorme», pero necesita «ambición sin complejos y un mercado más integrado». «Debemos superar barreras regulatorias y culturales que fragmentan nuestro ecosistema y nos impiden escalar», ha sostenido.
Por otra parte, ha considerado que se debe entender que la innovación es una inversión a largo plazo, no un gasto». Así, ha abogado por «invertir más en ciencia y deep tech». «Hoy, el ecosistema español cuenta con más de 360 ‘spin-offs’ universitarios que ya valen 10.500 millones de acuerdo con el estudio, pero podríamos multiplicar esa cifra», ha remarcado.
En este escenario, ha considerado que «a Wayra le corresponde facilitar que startups europeas accedan a clientes globales y capital, y que grandes corporaciones europeas adopten tecnologías de aquí «siempre, promoviendo una innovación coherente con los valores europeos: privacidad, sostenibilidad y diversidad». «Si unimos fuerzas en torno a esos principios, podremos competir sin renunciar a nuestra identidad», ha concluido.
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