Sara Carbonero, en medio de un mar de lágrimas, recibe la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha

Sara Carbonero, en medio de un mar de lágrimas, recibe la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha
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   MADRID, 31 May. –

   En medio del complicado momento que está atravesando tras la dolorosa pérdida de su madre, Goyi Arévalo, Sara Carbonero ha recibido la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha en un día especialmente significativo para ella. Sin poder retener las lágrimas al dedicarle el premio a su madre, Sara contó con el apoyo incondicional de algunas de las personas más importantes para ella en estos duros momentos como fue el caso de su pareja, José Cabrera; su íntima amiga Isabel Jiménez y su hermana, Irene Carbonero, que también se mostró especialmente emocionada en todo momento.

   Con unas bonitas palabras hacia su tierra, Corral de Almaguer, Sara recordó a su madre como la principal responsable de que ella ame su tierra y sus raíces: «Justo cuando me enteré de que iba a recibir este premio, mi mamá estaba malita en el hospital. Fue nuestra última conversación. Ella sonrió orgullosa, como siempre» relataba entre lágrimas la periodista. «Ella es la responsable de que yo sea la persona que soy. Me lo dio todo y todo lo que hago es por ella y lo seguiré haciendo» añadía nuevamente emocionada.

   Tras haber reconocido públicamente que está atravesando uno de los momentos más complicados de su vida, Sara comentaba que este tipo de reconocimientos le dan fuerzas para seguir adelante a pesar del dolor: «Quizá sea una señal para mostrarme que siempre hay motivos para seguir, como el cariño de la gente y el orgullo de los tuyos». Una vez más agradecida por el gran apoyo que le han mostrado sus seres más queridos en el momento más complicado de su vida, Sara mencionada una a una a estas personas a las que le dedicaba este reconocimiento: «Parte de esta medalla es de mis hijos, que no han podido venir; de mi pareja, de Jota, que está siempre conmigo; es de mi hermana, que es un pilar fundamental; pero, sin duda, el trozo más grande es para mi mami, porque sin ella yo no sería nada. Estoy segura de que me está viendo mientras sonríe, quizá desde un lugar de La Mancha de cuyo nombre siempre querré acordarme».

CL22