Fuentes pronuncia en Córdoba la exaltación a San Fernando en un acto cargado de profundidad histórica y sentimiento

CÓRDOBA 29 May. –
El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, ha sido el encargado de pronunciar este viernes la exaltación a San Fernando, acto cargado de profundidad histórica, espiritualidad y sentimiento que ha tenido lugar en la parroquia del Sagrario de la Catedral de la mano de la Hermandad de la Purísima Concepción de Linares.
Fuentes ha realizado un recorrido por la figura de Fernando III, rey santo y conquistador de Córdoba, deteniéndose especialmente en la dimensión espiritual del monarca y en su vinculación con la ciudad y con la devoción a la Virgen de Linares.
El máximo responsable de la institución provincial ha presentado a San Fernando como «rey y santo, espada y oración, cetro y humildad», y ha subrayado que «su vida no fue una simple sucesión de campañas ni su reinado una fría crónica de territorios conquistados, sino una peregrinación de fe en medio de la historia».
Del mismo modo, ha profundizado, «en la capacidad del monarca para unir Castilla y León. Un Fernando que comprendió que la unidad no es imposición sino armonía y que un reino se sostiene tanto por la ley como por la virtud. Así, el santo rey entendía el poder como servicio y responsabilidad ante Dios y ante los hombres».
Durante su intervención, el presidente provincial ha abordado la conquista de Córdoba en 1236 y ha descrito la transformación espiritual de la antigua capital califal. Fuentes ha recordado también el legado urbanístico y religioso dejado por San Fernando en Córdoba mediante las iglesias fernandinas, «patrimonio vivo en cuyos muros aún resuenan casi ocho siglos de bautizos, plegarias, procesiones y campanas».
Fuentes ha resaltado la tradición que vincula al monarca con la Virgen de Linares y ha asegurado que «Fernando III le encomendó a la Virgen sus empresas militares y espirituales, siendo la oración tan importante para él como la estrategia, y la fe tan decisiva como las armas».
La intervención del presidente de la Diputación ha concluido con una reflexión sobre la vigencia espiritual y moral de San Fernando, «exaltar su figura no es solo recordar una victoria miliar ni celebrar un episodio del pasado, el proclamar un ideal, siendo este monarca un ejemplo del gobernante que entiende que la autoridad no es privilegio, sino servicio».
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