El INE baraja publicar un PIB mensual y reformar la estadística de vacantes de empleo

MADRID, 28 May. –
El Instituto Nacional de Estadística (INE) está estudiando la posibilidad de publicar un indicador adelantado de actividad económica, que podría consistir en difundir el dato del PIB con carácter mensual (ahora es trimestral), o adelantar aún más en el tiempo la publicación de la información trimestral del Producto Interior Bruto.
Éste es uno de los proyectos de futuro en los que trabaja el organismo, según ha señalado este jueves en un encuentro con periodistas el director general de Cuentas Nacionales, Francisco Sabido.
Asimismo, Sabido ha indicado que, en lo que respecta al Departamento de Cuentas Nacionales, el organismo publicará en 2027 de forma voluntaria una serie de estadísticas que pasarán a ser obligatorias una vez entre en vigor el Sistema Europeo de Cuentas 2030 (SEC 2030).
Así, el INE quiere publicar el próximo año una tabla de origen y destino de la economía digital, que permitirá conocer, por ejemplo, si las transacciones digitales se realizan de manera directa o a través de intermediarios como, por ejemplo, Amazon.
Asimismo, Sabido ha indicado que el INE desagregará las cuentas distributivas de los hogares por deciles de renta, de forma que se podrá analizar con mayor detalle la desigualdad o cuál es el consumo realizado en función de la renta de cada hogar.
El INE también tiene entre manos la publicación, en 2027, de una cuenta sátelite de la economía aeroespacial dada la importancia que está adquiriendo en España este ámbito como parte de un proyecto conjunto con el Centro Común de Investigación (JCR, por sus siglas en inglés), un organismo de investigación de la Comisión Europea ubicado en Sevilla (España).
Al mismo tiempo, el INE trabaja en un proyecto para utilizar datos bancarios en la estimación del gasto en consumo final de los hogares, preferiblemente a través de su incorporación en la Encuesta de Presupuestos Familiares.
Con todos estos proyectos, el INE está empezando a trabajar en cómo abordar el nuevo SEC 2030, de obligado cumplimiento para los Estados miembros de la UE y que afectará, según Sabido, al núcleo de las cuentas nacionales, tanto a la medición del PIB, como a los agregados netos, el balance y la riqueza no financiera.
Entre lo que afecta al núcleo de las cuentas nacionales, Sabido ha indicado que el comercio de datos y de los modelos de inteligencia artificial provocará que, al igual que pasó en su día con la I+D+i, se produzca un trasvase desde consumos intermedios hacia la formación bruta de capital fijo, lo que causará un aumento del PIB.
Sobre la consideración que tendrán los criptoactivos en la estadística del PIB, Sabido ha explicado que los criptoactivos que no tienen contrapartida, como el bitcoin, formarían parte del epígrafe activos financieros no producidos, por lo que no estarán dentro del PIB, pero sí en el balance, y eso hará que se incremente la riqueza no financiera.
«No van a estar como producto, pero sí va a estar todo lo que está relacionado con el minado de criptoactivos o con la validación de los criptoactivos, ya sean con contrapartida o sin contrapartida. Todo eso es una nueva actividad dentro de las actividades que se consideran en la Contabilidad Nacional, pero no va a estar ese producto dentro de la tabla de origen y destino», ha abundado Sabido, que ha explicado que los primeros datos del PIB español con el SEC 2030 se conocerán en septiembre de 2030, también la fecha en la que se incorporará la nueva clasificación de actividades económicas 2025 (CNAE 2025).
VACANTES DE EMPLEO
Por su parte, durante el mismo encuentro con periodistas, la subdirectora general adjunta de Estadísticas del Mercado Laboral del INE, Elisa Martín, ha afirmado que los datos de vacantes de empleo que publica trimestralmente el organismo en el marco de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral están «infravalorados», por lo que se baraja incluir cambios para reflejar mejor la realidad de las vacantes en España.
La definición de vacante de empleo que se utiliza en el reglamento europeo es la que usa también el INE para elaborar sus datos estadísticos sobre vacantes.
Según esta definición europea, una vacante de empleo es aquel puesto de trabajo remunerado de nueva creación, desocupado o a punto de quedar vacante, en el que el empresario está tomando medidas o está dispuesto a adoptarlas para encontrar un candidato adecuado de fuera de la empresa y que tiene intención de cubrir de inmediato o dentro de un plazo específico.
El INE mide las vacantes de empleo en el marco de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral en respuesta a las preguntas que les realizan a los centros de trabajo entrevistados, pero el hecho de que las empresas contesten en más de un 90% que no tienen vacantes por cubrir hace al organismo pensar que esta estadística podría mejorarse.
De hecho, el INE está trabajando para completar la información de vacantes con los datos web de los portales de ofertas de empleo. «Tenemos un proyecto en marcha, llevamos ya unos meses con él, que es la recogida de los datos de vacantes a partir de los portales de empleo. Pero no es tarea fácil, porque hay muchísima información y no está estructurada. Estamos intentando llegar a acuerdos con los principales portales pero está siendo difícil», ha explicado Martín.
Para descubrir esas ‘vacantes encubiertas’ que se sospecha que existen pero que no logran medir, Martín ha afirmado que, dentro del Plan Estadístico Nacional, hay un comité que está estudiando la estadística de vacantes.
«Todavía no han terminado, pero seguramente habrá bastantes recomendaciones sobre este dato porque se quiere crear algo nuevo, reformarlo, para que no tenga problemas. Se piensa que está infravalorado el dato y pensamos que es así, pero no tenemos todavía conocimiento del alcance de esa infravaloración», ha comentado.
BRECHA SALARIAL DE GÉNERO
Otra de las novedades futuras en la que trabaja el INE y que ha explicado Martín es la publicación anual de la brecha salarial de género, que ahora mismo se publica de manera parcial porque el reglamento europeo en vigor sólo recoge información de las empresas que tienen 10 y más trabajadores a su cargo.
«Consideramos que no es representativo de la brecha salarial de género», ha señalado Martín, que ha indicado que el INE publicaba este indicador con carácter cuatrienal y, ahora, con los cambios legislativos europeos, como la Directiva de Transparencia Salarial, se obliga a los Estados miembros a tener un indicador anual para monitorizar la evolución de esta brecha.
Los cambios en el reglamento europeo harán que este nuevo indicador de brecha salarial de género tenga que desglosarse por sexo, edad, tipo de jornada, secciones de actividad y control público o privado de las empresas. El INE publicará este nuevo indicador en 2028.
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