Segade reivindica el Guernica como la base fundacional del Reina Sofía y defiende que «no se mueve»

MADRID, 13 May. Agencias –
El director del Museo Reina Sofía, Manuel Segade, ha recordado este miércoles que el origen de esta pinacoteca está basado en el retorno del Guernica de Pablo Picasso a España y ha asegurado que el cuadro permanecerá ahí.
«El Guernica no se mueve, como sabéis», ha lanzado Segade durante una conferencia en el Reina Sofía en la que ha explicado el resultado de la primera fase del proyecto de reorganización y mejora de los espacios, orientado a facilitar el acceso de los públicos a los fondos del Museo.
A lo largo de su exposición, Segade ha ido mostrando la influencia de los cambios políticos, la transición hacia la democracia, el feminismo o las nuevas identidades sociales en el arte contemporáneo. Así, ha ido repasando las principales obras expuestas y los itinerarios planteados desde el propio museo para explorarlas.
En ese punto, ha mostrado los grabados de Pablo Picasso que fueron vandalizados en los años 70 con ácido y navajazos por parte de los guerrilleros de Cristo Rey, que consideraron al artista como un «marxista, comunista, antipatriota, proxeneta, homosexual, pornógrafo e hijo ilegítimo».
«Creo que no es necesario insistir, pero os recuerdo que este museo existe porque el Guernica, el último exiliado, vino de vuelta a España», ha incidido Segade, quien a su vez ha defendido que «sin democracia, lo que tenemos son ‘picassos’ rotos; con democracia, lo que tenemos son museos donde garantizar el derecho de la sociedad a acceder a estas obras».
El director también ha aprovechado para conversar con el público, al que ha avanzado algunas pinceladas de las siguientes fases de esta reordenación, previstas para los años 2027 y 2028.
Tras destacar que el Guernica está en «la sala más grande» del museo, el director ha argumentado que «el pasado más pasado» deberá hacerse en su planta –la segunda– «sí o sí» para poder abordar el relato cronológico en el arte. Así, ha señalado que habrá espacios dedicados al arte de los años 50 a los 70, y un ala latinoamericana.
Esto, entre otras cosas, es lo que ha motivado que la primera etapa de este proceso de reorganización comenzara por la última planta, donde las obras parten del proceso de la Transición. No obstante, ha reconocido la dificultad de trabajar en una época que «era sincronía pura con el presente».
«Tenemos la convicción de que nuestro lenguaje tendrá que tener la misma diversidad que el arte que mostramos y así lo iremos haciendo en las futuras transformaciones de la planta tercera y segunda de Sabatini», ha concluido.
El Museo Nacional Reina Sofía presentó el pasado febrero la nueva ordenación de su colección permanente situada en la cuarta planta del edificio Sabatini, un recorrido de más de 3.000 metros cuadrados que propone una revisión del arte contemporáneo en España desde la Transición hasta la actualidad y que cuenta con una importante presencia de obras de mujeres además de piezas de artistas latinoamericanos.
Segade explicó entonces que esta sería la primera de las tres grandes intervenciones que reorganizarán por completo las colecciones en las plantas superiores del edificio. Todo ello con el objetivo de «responder a la pregunta de cómo se llega al pasado desde el presente».
CL2
