Aumentan los opositores de más de 50 años


Natalia lleva más de un año estudiando en una academia para convertirse en administradora del Estado tras una vida infravalorada en su actual empresa. Busca un trabajo que también le ofrezca una mejor calidad de vida. El mayor inconveniente para los mayores de 50 años es el exámen de informática, dice José Luis Martínez, profesor de Informática en Academia Nova. Ana aspira a ser celadora o telefonista en el Servicio Gallego de Salud y sabe lo difícil que resulta. A sus 51 años estudia diez horas al día en busca de una estabilidad laboral. Desde la pandemia, se ha cuadriplicado el número de opositores de más de 50 años.
