3 mayo 2026

Unas 300 personas arropan a la familia de Leticia Rosino en el día en que su asesino sale de prisión

Unas 300 personas arropan a la familia de Leticia Rosino en el día en que su asesino sale de prisión
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TÁBARA (ZAMORA), 3 (Agencias)

Unas 300 personas han arropado este domingo, 3 de mayo, a la familia de Leticia Rosino en el día en que su asesino sale de prisión tras cumplir los ocho años de pena privativa de libertad.

El condenado por la muerte de esta mujer de 32 años en Castrogonzalo (Zamora) era menor en el momento de los hechos, por lo que ha pasado en la cárcel menos tiempo que el que habría tenido que estar de haber tenido más de 18 años. Ahora, aún deberá pasar cinco años de libertad vigilada.

En ese marco, la Fundación Leticia Rosino ha convocado una concentración este domingo en Tábara, el pueblo de la familia de la víctima, con el fin de respaldar a sus seres queridos y de insistir en un mensaje que llevan repitiendo desde que se produjo el asesinato: la necesidad, bajo su punto de vista, de endurecer la Ley del Menor.

En ese marco, la encargada de trasladar el mensaje ha sido la madre de Rosino, Inmaculada Andrés, que ha recordado que, aunque las condenas de los asesinos terminen, «hay familias que cumplen una cadena perpetua eterna».

Andrés ha admitido que el 3 de mayo es, desde 2018, «un día doloroso y horroroso» para ella y para los suyos, ya que fue entonces cuando «se acabó la alegría y empezaron la angustia y la impotencia».

También «una lucha larga y desesperada» al comprobar que la pena para el asesino iba a ser inferior por tratarse de un menor. «Mi hija está en un cementerio y su asesino sale hoy en libertad», ha recordado la madre de Rosino.

La familiar de la víctima ha remarcado que su hija «tenía sueños y proyectos» y, hace ocho años, su asesinato dejó «un vacío que no se llena». «¿Qué pasa cuando el delito destruye una vida? No es algo que se pueda medir solo con la edad», ha advertido Andrés.

DELITOS «EXTREMADAMENTE GRAVES»

Tanto ella como los familiares de otras víctimas batallan ahora por hacer ver que hay determinados delitos cometidos por menores cuyas penas «deben reconocer más a la víctima».

«El daño no termina cuando termina la condena», ha constatado la madre de Leticia Rosino. «Ella sigue donde la dejamos el día de su funeral», ha añadido.

Para Inmaculada Andrés, existen «delitos extremadamente graves que pasan todos los límites» y el asesinato de su hija es uno de ellos.

«Ahora, yo iré al cementerio y le contaré a mi hija que el mundo sigue, que la ley ha decidido que él siga con su vida otra vez», ha apuntado la tabaresa, que ha admitido que, con su caso, ya no hay remedio.

«Esto lo hago por las que están vivas. A Leticia yo seguiré mandándole un beso sobre una fría piedra de mármol», ha zanjado.

CL11