García Ortiz define su condena como una «flagrante injusticia» que «no debe dar pena, sino de cambiar las cosas»
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 23 Abr. Agencias –
El exfiscal general del Estado Álvaro García Ortiz ha definido su condena como una «flagrante injusticia», desde «el punto de vista de un condenado», que «no debe dar pena, sino ganas de cambiar las cosas».
García Ortiz se ha pronunciado de este modo durante su intervención en el cierre del acto que vecinos y personalidades de la sociedad compostelana han organizado en la Casa da Luz de Santiago de Compostela, en reconocimiento a su «compromiso y bonhomía» y en el que se ha apelado a «reparar el daño» y «restituir su honor».
En una intervención en la que se le ha podido ver emocionado y en la que ha asegurado estar «sobrepasado emocionalmente», ha defendido la legitimidad de la figura del Fiscal General del Estado en democracia. «Es un puesto de muchísima responsabilidad para el que nadie está preparado», ha manifestado para asegurar que se trata de la «figura de la justicia con una legitimidad más clara» porque «emana de la voluntad democrática».
Sin embargo, ha lamentado que una parte de la sociedad «lejos de entender esto como una virtud democrática» del Estado español, lo vea como una tacha, como el pecado original que tiene una figura que lo que debe de hacer es interpretar la Constitución, interpretar la norma y promover la acción de la justicia y entender que España es un Estado social y democrático de derecho».
Dicho esto, ha sostenido que a él y a su equipo lo han «apartado del cargo» por «defender una forma de entender la justicia» como lo «único que tiene un estado democrático igual a todos los ciudadanos».
García Ortiz, que ha señalado que es visión de la justicia es la que él intenta llevar a cabo y que no hubiese sido posible sin la Unión Progresista de Fiscales, ha asegurado ser una persona que no pertenece a ninguna elite y que llegó al cargo desde la «periferia».
Además, ha defendido su permanencia el en cargo durante un proceso que ha calificado de «durísimo» al asegurar que cuando a uno lo intentan «destruir» con una especie de «muerte civil como la que tenían los romanos» y que «afecta» es un «ejercicio de responsabilidad» hacia las personas que creen que «una forma de dar ejemplo es resistir».
También ha dejado claro que no se quiere ver «como un héroe» pero «tampoco como una víctima», y ha afirmado que él tuvo una «situación privilegiada» en la que vivió lo que «desde el punto de vista de un condenado» ha calificado de «flagrante injusticia».
En el evento han tomado la palabra múltiples personalidades de la ciudad como la alcaldesa Goretti Sanmartín; la historiadora y política Encarna Otero, el exrector de la Universidad de Santiago de Compostela, Antonio López; el exdiputado socialista Xoaquín Fernández Leiceaga; la politóloga y exportavoz de Sumar en el Congreso Marta Lois, entre otros.
Entre el numeroso público asistente se ha podido ver al juez Luis Villares, quien recientemente fue apartado de la sala del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que decidía sobre los eólicos, así como cargos políticos como el secretario xrla del PsdeG, José Ramón Gómez Besteiro; y el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso.
INTERVENCIONES
Más de 200 vecinos y personalidades de la sociedad compostelana se han dado cita en una Casa das Máquinas que se ha quedado pequeña y en la que los participantes han puesto en valor el «ejemplo» de García Ortiz y han apelado a reparar el «daño causado» contra su persona tras una sentencia que en numerosas ocasiones han tachado de «injusta» y de «infamia».
Y es que en la cita han tomado la palabra múltiples personalidades de la ciudad, como la alcaldesa, Goretti Sanmartín; la hostoriadora y política nacionalista Encarna Otero; el exrector de la Universidad de Santiago de Compostela, Antonio López; el exdiputado socialista Xoaquín Fernández Leiceaga; la politóloga y exportavoz de Sumar en el Congreso Marta Lois, entre otros.
Además se ha podido ver al juez Luis Villares, quien recientemente fue apartado de la sala del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que decidía sobre los eólicos, así como cargos políticos como el secretario xeral del PsdeG, José Ramón Gómez Besteiro; y el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso.
En su intervención, Goretti Sanmartín ha destacado que la sociedad compostelana quiere demostrar que la ciudad «no es indiferente ante la injusticia» con un «acto de restitución, memoria, solidaridad y justicia» que la regidora ha hecho extensivo a toda la ciudad.
«La justicia no puede ser ciega ante la realidad, tiene que tener en cuenta la realidad y el contexto», ha dicho en una intervención en la que ha sostenido que cuando «son tantas las personas que sienten que no se está actuando bien, la justicia tiene que levantar la venda de los ojos, escuchar y actuar diferente a cómo lo hizo».
Asimismo, el exrector de la USC Antonio López ha pronunciado un sentido discurso en el que ha citado las palabras del fiscal fusilado por el Franquismo Francisco Javier Elola Díaz-Verela para subrayar que «la Justicia española ha atravesado y está atravesando un período de crisis, y es menester que se ponga mano en ello, por el interés de la Justicia y por el interés de España».
Además, el econimista y exportavoz parlamentario del PSdeG Xoaquín Fernández Leicega lo ha situado entre los ‘bos y xenerosos’ y aunque ha asegurado que en un primer momento cuando García Ortiz fue elegido para el cargo dudó «si resistiría».
«Tengo que confesar que me equivoqué plenamente, debajo de la bonhomía había un núcleo de acero bien templado que ningún ácido era capaz de quebrar», ha sostenido para señalar que se conviertió para él «en una especie de héroe cívico», una especie de figura democrática que trasdecenderá el tiempo en un momento en el que es necesario ser capaces de defender los derechos».
Por su parte, Marta Lois ha sostenido que «hay heridas que no pueden quedar en silencio» y que la ciudadanía «tiene que alzar la voz frente a la infamia» en un acto en el que el presidente de la Unión Progresista de Fiscales, Félix Martín González, ha dicho que fue un año «muy difícil» para la asociación pero en el que «estaban convencidos que estaban en el lado correcto» y que tenían que defender lo que estaban defendiendo.
CONDENA
García Ortiz es actualmente fiscal en la Sección de lo Social del Tribunal Supremo después de que el pasado año fuese condenado a dos años de inhabilitación como fiscal general del Estado y a una multa como responsable de revelación de secretos de Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Una condena que recientemente ha solicitado al Tribunal Constitucional que se anule.
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