PwC alerta de que solo un 20% de las empresas captura el 75% del valor económico de la IA
MADRID 15 Abr. –
Un reducido grupo de compañías (en torno a una quinta parte de las mismas) está liderando la carrera por obtener beneficios económicos tangibles de la Inteligencia Artificial (IA), según el informe Global AI Performance Survey elaborado por PwC.
El estudio, presentado este miércoles, revela en concreto que apenas un 20% de las empresas concentra el 75% del valor generado por esta tecnología, lo que abre una brecha «clara y creciente» frente a la mayoría de organizaciones, aún atrapadas en fases piloto.
La encuesta, basada en 1.217 entrevistas a altos directivos de grandes cotizadas de 25 sectores, concluye que las compañías más avanzadas no se limitan a desplegar más herramientas de IA, sino que la utilizan como catalizador para crecer, transformar sus modelos de negocio y aprovechar nuevas fuentes de ingresos ligadas a la convergencia entre sectores.
Estas empresas muestran una probabilidad 2,6 veces mayor que sus competidores de reinventar su modelo de negocio y entre dos y tres veces más de identificar oportunidades de crecimiento junto a socios ajenos a su industria.
El informe subraya además que los líderes en IA rediseñan sus flujos de trabajo para integrar esta tecnología y no solo añadirla como capa adicional, y que multiplican casi por tres (2,8 veces) el número de decisiones tomadas sin intervención humana, apoyados en marcos sólidos de datos, gobernanza y confianza.
Este grupo tiene el doble de probabilidades de hacer un uso avanzado de la IA -ejecutando múltiples tareas de forma autónoma y autooptimizable- y presenta también más opciones de contar con un marco de IA responsable (1,7 veces) y con un comité de gobernanza transversal (1,5 veces), lo que se traduce en que sus empleados confían el doble en los resultados que ofrece la tecnología.
PwC advierte de que, sin un cambio de enfoque, la brecha de rendimiento entre los líderes en IA y las empresas rezagadas seguirá ampliándose, a medida que las primeras escalon casos de uso ya probados y automatizan decisiones de forma segura y a gran escala.
«La mayoría de las empresas están ocupadas desplegando pilotos de IA, pero solo una minoría está logrando convertir esa actividad en retornos económicos medibles», señala César Calleja, socio responsable de Consultoría en PwC, quien destaca que los líderes «orientan la IA al crecimiento, no solo a la reducción de costes, y respaldan esa ambición con los fundamentos necesarios para que sea escalable y fiable».
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