14 abril 2026

Un estudio liderado por la UCM adelanta tres millones de años el origen de la familia las comadrejas

Un estudio liderado por la UCM adelanta tres millones de años el origen de la familia las comadrejas
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MADRID 14 Abr. –

Un estudio liderado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) describe un nuevo género y especie de carnívoro de la subfamilia de los mustélidos, lo que sitúa el origen de la familia de las comadrejas unos 6,5 millones de años atrás, tres millones más de lo que se pensaba hasta ahora.

Este estudio ha hallado un nuevo género y especie de pequeño carnívoro denominado ‘Galanthis baskini’ en el yacimiento de Las Casiones, en Teruel, que demuestra que la subfamilia ‘Mustelinae’ es más antigua de lo que se pensaba y realmente se remonta al final del Mioceno, según un comunicado de la UCM.

Hasta ahora, los fósiles más antiguos de comadrejas se habían encontrado en Polonia y Alemania en yacimientos del Plioceno de unos 3,5 millones de años, por lo que este nuevo descubrimiento duplica su historia evolutiva de esta familia de carnívoros que en su etapa primigenia ya presentaba un tamaño similar a la comadreja menor.

Los resultados, publicados en ‘Palaeontology’, permiten comprender mejor cuándo y cómo surgieron las comadrejas y sus parientes cercanos, así como las adaptaciones que les permitieron ocupar nuevos nichos ecológicos y la evolución de los ecosistemas del hemisferio norte.

«El hallazgo sugiere que la reducción de tamaño y las adaptaciones para capturar pequeños vertebrados aparecieron muy pronto en la historia evolutiva de este grupo, probablemente en relación con cambios ambientales y con la expansión de ciertos roedores durante el final del Mioceno», ha apuntado el profesor ayudante doctor de Paleontología de la UCM Alberto Valenciano.

Los fósiles estudiados proceden de excavaciones realizadas por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), que también participa en la investigación, durante la década de 1990 en el área de Teruel dirigidas por el investigador Luis Alcalá, según recuerda la UCM.

El estudio ha combinado técnicas clásicas de anatomía comparada con métodos de análisis avanzados. Entre ellos destaca el uso de microtomografía computarizada (micro-CT), que ha permitido reconstruir en tres dimensiones el interior de los dientes y de la mandíbula y observar estructuras anatómicas invisibles desde el exterior.

CL11