Las conversaciones de Islamabad entre Irán y EEUU entran en su «fase técnica» tras una reunión histórica de alto nivel
MADRID, 11 Abr. (Agencias) –
Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán que se están celebrando este sábado en Islamabad, la capital de Pakistán, han entrado en su «fase técnica» tras un histórico encuentro de alto nivel protagonizado por los jefes de las respectivas delegaciones, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalifab.
«Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos en Islamabad entraron en la fase de expertos con la incorporación de comités económicos, militares, jurídicos y nucleares para ultimar detalles técnicos», ha anunciado el Gobierno iraní en un comunicado publicado en redes sociales sobre el encuentro que se está celebrando desde esta mañana en el Hotel Serena de la capital paquistaní.
Las dos delegaciones se han reunido por separado, nada más llegar, con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y poco después la radiotelevisión estatal del país, PTV, confirmaba un encuentro directo entre las representaciones, «sentadas a la misma mesa»; un encuentro sin precedentes a esta altura desde la Revolución Islámica de 1979.
Tras un breve receso a media tarde, las delegaciones se han reunido en una cena de trabajo en paralelo a los encuentros técnicos sin que de momento se sepa si continuarán este próximo domingo dada la cantidad de puntos a tratar en las discusiones.
El más importante de todos ahora mismo es la situación en el estrecho de Ormuz, bajo control de Irán y escenario este mismo sábado de un incidente todavía no aclarado del todo después de que el Gobierno iraní anunciara que había obligado a dar media vuelta a un destructor estadounidense que se acercaba a la zona.
Fuentes estadounidenses han confirmado al portal Axios que el destructor en cuestión se limitó a realizar una operación de libre navegación desde el puerto emiratí de Fujaira antes de regresar a su posición original y han desmentido que fuera objeto de amenazas por parte del Ejército iraní.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaba al mismo tiempo los preparativos para iniciar una operación para despejar el estrecho de minas iraníes. No ha hecho más declaraciones a este respecto desde que se dio a conocer el incidente con el destructor. Su último mensaje se ha limitado a insistir en que «el estrecho pronto quedará abierto».
Tampoco hay información concreta sobre otros puntos a tratar, después de que la delegación estadounidense se viera obligada a desmentir informaciones de medios oficiales iraníes sobre la posible «descongelación» de activos internacionales de Teherán, paralizados por las sanciones norteamericanas.
El último mensaje oficial ha sido una declaración de ánimo por parte del presidente de Irán, Masud Pezeshkian. «La alta delegación iraní presente en Pakistán es con todo su ser guardiana de los intereses de Irán y, en este mismo sentido, negociará con valentía», ha manifestado.
«En cualquier caso, nuestro servicio al pueblo no se detiene ni un instante y, sea cual sea el resultado de las negociaciones, el gobierno está al lado del pueblo», ha añadido.
