El programa ’18 de 18′ acerca a los jóvenes el legado de Zaragoza Expo 2008 con una mirada pedagógica y experiencial
ZARAGOZA 10 Abr. Diario Dia –
La Asociación Legado Expo continúa este sábado, 11 de abril, con la quinta sesión del programa ’18 de 18′, una iniciativa que busca acercar a jóvenes zaragozanos el impacto y la transformación urbana generada por la Expo Zaragoza 2008 en el año en que se cumplen 18 años de su celebración.
La sesión, que tendrá lugar en el Pabellón Puente, reunirá a un grupo de 18 jóvenes nacidos en 2008 para profundizar en el denominado Plan de Acompañamiento de la Expo, es decir, todas aquellas infraestructuras y actuaciones que, sin formar parte directa del recinto expositivo, transformaron la ciudad.
El presidente de la Asociación legado Expo Zaragoza 2008, Francisco Pellicer, en declaraciones a los medios, ha subrayado el sentido del programa: «Es una manera de explicar cómo, por qué y de qué manera se transformó Zaragoza, pero haciéndolo con jóvenes que han crecido ya dentro de ese paisaje y que no han conocido lo anterior».
UN APRENDIZAJE DESDE LA EXPERIENCIA DIRECTA
El proyecto combina teoría y práctica con un enfoque claramente pedagógico. Según ha explicado Pellicer, cada sesión se articula en dos fases: una primera parte divulgativa y otra basada en la experiencia directa sobre el terreno.
«Primero hacemos una pequeña exposición con imágenes para contextualizar, y luego visitamos los espacios. Es una experiencia vivida, no solo contada», ha señalado. En sesiones anteriores, los participantes han recorrido el recinto Expo, el Parque Metropolitano del Agua Luis Buñuel y las riberas del Ebro, incluso en bicicleta, para comprender sobre el terreno la magnitud de la transformación.
En esta quinta jornada, el foco se pondrá en grandes infraestructuras como los cinturones de circunvalación, los puentes, el Palacio de Congresos de Zaragoza o el Museo Pablo Serrano, además de equipamientos culturales, mejoras urbanas y actuaciones en el aeropuerto o las riberas.
Pellicer ha insistido en que muchos de estos elementos forman parte del día a día de los jóvenes sin que sean conscientes de su origen. «Para ellos –ha relatado– es un paisaje cotidiano. No han conocido la Zaragoza anterior, y por eso les sorprende descubrir que todo esto se hizo prácticamente cuando ellos nacían».
EL RÍO COMO EJE Y LA CIUDAD COMO AULA
Uno de los elementos centrales del programa es el papel del río Ebro como eje vertebrador de la transformación urbana. En este sentido, las próximas sesiones incluirán actividades como un descenso fluvial para observar la ciudad desde otra perspectiva.
«El río fue el gran director de la Expo 2008, tanto por el tema del agua como por la ubicación y la transformación urbana. Queremos que lo vean desde dentro, de una forma también lúdica», ha explicado Pellicer.
Esta combinación de contenido didáctico y actividades dinámicas busca facilitar la implicación del alumnado. «Cuando las cosas son divertidas, se entienden mejor. Están aprendiendo sin darse cuenta», ha apuntado.
JÓVENES COMO TRANSMISORES DEL LEGADO
Más allá del conocimiento, el programa persigue generar un vínculo emocional entre los jóvenes y el legado de la Expo. La selección de participantes –todos nacidos en 2008– responde precisamente a esa intención simbólica.
«Son chicos y chicas que alcanzan ahora la mayoría de edad al mismo tiempo que el legado de la Expo 2008. Queremos que sientan esa conexión y que entiendan el esfuerzo que supuso para la ciudad», ha señalado Pellicer.
El objetivo final es que estos jóvenes se conviertan en prescriptores del legado urbano y cultural. «Ellos son los que ahora tienen la responsabilidad de aprovechar, conservar y disfrutar todo lo que se hizo. Y además lo difunden a través de sus propios canales y redes», ha añadido.
En esta línea, el programa también permite a los participantes conocer a algunos de los protagonistas reales de la Expo, como técnicos y responsables del plan de acompañamiento. «No solo les contamos lo que se hizo, sino también cómo se hizo, con sus dificultades y decisiones. Eso les da una visión más completa», ha destacado.
REUTILIZAR EL LEGADO: DEL ICONO ARQUITECTÓNICO AL USO CIUDADANO
La jornada del sábado incluirá también la visita al propio Pabellón Puente, diseñado por Zaha Hadid, hoy reconvertido en sede de Mobility City.
Para Pellicer, este ejemplo ilustra uno de los grandes retos del legado Expo: su reutilización. «No se trata solo de conservar los edificios, sino de darles un uso útil para la ciudad. Aquí vemos cómo un icono arquitectónico se convierte en un equipamiento cultural de primer nivel», ha concluido.
El programa ’18 de 18′ continuará en las próximas semanas con nuevas sesiones, manteniendo su enfoque participativo y experiencial. Una iniciativa que, en palabras de Pellicer, busca algo más que divulgar: «Queremos crear complicidad con los jóvenes y que entiendan que este legado también es suyo».
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