10 abril 2026

Alejandra Rubio se ríe ante el aluvión de críticas por cómo ha escrito su libro: «Es lo único que me queda»

Alejandra Rubio se ríe ante el aluvión de críticas por cómo ha escrito su libro: "Es lo único que me queda"
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   MADRID, 10 Abr. –

   Alejandra Rubio afronta una de las etapas más intensas de su vida: su segundo embarazo, el lanzamiento de su primer libro y su retirada temporal de la televisión, todo mientras su apellido vuelve a estar en el centro mediático. Entre críticas, opiniones y debates en platós y redes, la hija de Terelu Campos ha optado por un discurso claro: priorizar su bienestar, restar importancia al ruido y tomarse con filosofía el escrutinio constante.

   En este contexto, el foco se ha colocado especialmente sobre el libro de Alejandra, cuestionado por algunos por la forma en que está escrito ya que hace tan solo unos días ella misma compartió haberse comprado su primer ordenador. Lejos de mostrarse abatida, ella ha decidido responder con humor y distancia emocional, reforzando la imagen de alguien que asume que la crítica es parte del paquete mediático que conlleva su apellido y su exposición.

   «Eso es ley de vida… Yo me río ya. De hecho, me lo he tomado con bastante humor y es lo único que me queda«, asegura sobre el aluvión de comentarios negativos que ha recibido por cómo está escrito el libro. Restando importancia a las descalificaciones, las define como «tonterías» y zanja el tema con un mensaje muy directo: «No hay que darle importancia». Lejos de la susceptibilidad o el enfrentamiento, apuesta por una actitud desenfadada que encaja con la línea que ha mantenido en sus últimas apariciones públicas.

   En lo personal, afirma estar «muy bien» después de haber dejado la televisión y asegura que se encuentra totalmente recuperada de su último problema de salud. Su prioridad ahora es la tranquilidad y el embarazo, sin renunciar a seguir trabajando en otros proyectos pero alejándose, por el momento, del ritmo y la exposición de los platós. Sobre su futura maternidad, lo tiene claro: no hay apuestas por el sexo del bebé. «Ninguna preferencia, que venga sano. De hecho, no la hemos tenido nunca«, comenta, dejando claro que el foco está en que todo vaya bien, no en si será niño o niña.

   También habla, entre risas, de la última anécdota de su madre: el llamativo orzuelo que ha preocupado y divertido a partes iguales a su entorno. «Pobrecilla, madre mía qué orzuelo, yo no he visto un orzuelo así en mi vida», bromea, mostrando la complicidad habitual entre madre e hija y rebajando dramatismos en un momento en el que la salud de Terelu siempre genera interés.

   Mucho más cauta se muestra cuando se le pregunta por temas familiares delicados. No quiere entrar en la defensa que su primo José María hizo de su abuela frente a Edmundo Arrocet: «Lo siento, no voy a hablar de eso». Del mismo modo, evita pronunciarse sobre lo que su suegra, Mar Flores, pueda haberle dicho en privado tras las críticas al libro.

CL22