El coste financiero de las pymes derivado de la morosidad baja hasta los 1.957 millones a cierre de 2025
MADRID, 7 Abr. (Agencias) –
El esfuerzo financiero vinculado a la deuda comercial para el conjunto de las pymes fue de 1.957 millones de euros en el cuarto trimestre de 2025, frente a los 2.284 millones de euros alcanzados en el mismo periodo de 2024, según datos del Observatorio de la Morosidad de Cepyme publicados este martes.
La patronal de la pymes atribuye el descenso del esfuerzo financiero vinculado a la deuda comercial a la bajada de los tipos de interés y del periodo medio de pago, lo que compensó el efecto al alza derivado del crecimiento de la deuda comercial.
No obstante, advierte de que estas mejoras no fueron suficientes para evitar que el coste financiero de la deuda comercial alcanzase los 5.568 millones de euros en el cuarto trimestre de 2025, de los cuales, casi 2.000 millones correspondían a las pymes.
En el caso de las microempresas este esfuerzo representó un total de 611 millones de euros, frente a los 715 millones de euros del último trimestre de 2024, mientras que en las empresas de tamaño pequeño se situó en 781 millones de euros, frente a los 915 millones de un año antes.
El informe de Cepyme confirma la tendencia descendente de la morosidad, en consonancia con caída de los costes de la financiación, pero advierte de que el periodo medio de pago sigue superando en más de 20 días el límite legal y representa un grave problema para la financiación y la gestión de las empresas.
En concreto, el periodo medio de pago (PMP) se situó en una media de 80,5 días en 2025, ligeramente inferior al del año anterior, pero aún por encima del plazo máximo legal de 60 días.
En el caso de las pymes, el periodo medio de pago se redujo casi un día, desde los 79,2 días en el cuarto trimestre de 2024 a los 78,3 días en el mismo periodo de 2025.
Sin embargo, esta reducción no fue homogénea para todos los tamaños de empresas. La mayor reducción se registró en las medianas empresas, que pasaron de un PMP de 83,3 días en 2024 a 81,4 días en 2025, mientras que las microempresas pasaron desde los 75,7 a 74,7 días. Por su parte, las pequeñas empresas registraron un ligero incremento en su PMP, desde los 78,7 días a 78,9 días.
No obstante, si se analizan los promedios del año, sobresale el deterioro del PMP de la microempresa, que sumó 2,3 días más que en el conjunto de 2024 al situarse en 80,7 días, cuando en el resto de los segmentos empresariales cayeron las medias anuales.
Pese a la tendencia a la baja de la morosidad, Cepyme advierte de que, si se mantiene en el tiempo el actual escenario de mayor inestabilidad e incertidumbre, con incrementos de los precios energéticos y de las materias primas, la morosidad podría repuntar.
CONSTRUCCIÓN Y SECTOR AGROALIMENTARIO ELEVAN EL PERIODO MEDIO DE PAGO
Por sectores, el informe constata que el PMP se incrementó en el cuarto trimestre de 2025 tanto en la construcción (96,5 días, frente a 90,4 en el mismo periodo de 2024) como en el sector agroalimentario (74,4 días, frente a 73 en el cuarto trimestre de 2024).
Por el contrario, en términos interanuales, los servicios y la industria redujeron su PMP, especialmente en el primer caso, con un descenso de 3,1 días, hasta situarse en 70,6 días. En cuanto a la industria, la caída fue de 1,7 días, hasta alcanzar los 74,3 días.
Por comunidades autónomas, el PMP mejoró en términos interanuales en Andalucía, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, La Rioja y Murcia. Los descensos más significativos se registraron en La Rioja y Baleares, donde el PMP en el último trimestre de 2025 fue 3,1 y 3,4 días inferior al de un año antes.
Por su parte, Extremadura fue la comunidad autónoma con peor comportamiento del PMP en el ejercicio 2025, pasando de 66,3 días en el último trimestre de 2024 a 71,6 en el mismo periodo de 2025. También destacaron los aumentos en el PMP de Navarra, Castilla y León y Ceuta y Melilla, todos ellos superiores a 3 días.
La Comunidad de Madrid fue la comunidad con el PMP más elevado (90,9 días), por delante de Murcia y Galicia (89,1 días y 88,7 días, respectivamente). En el lado opuesto, Baleares y Aragón fueron las comunidades autónomas con un PMP más reducido (69 días y 68,7 días, respectivamente).
VENTAS A PLAZO Y PAGOS SEGÚN IMPORTE FACTURADO
En cuanto al índice de morosidad en las facturas de ventas a plazo (IMFVP), que analiza la tendencia de las empresas a recurrir a acuerdos de aplazamientos del pago de facturas en sus relaciones comerciales, se situó en el cuarto trimestre de 2025 en 54,1 puntos, frente a los 52,9 puntos de un año antes, rompiendo la tendencia de descenso que venía mostrando desde mediados de 2023.
Por tamaños de empresa, el IMFVP se incrementó un 12,8% en las empresas medianas en 2025, a diferencia de la estabilidad de este índice en las empresas pequeñas y los descensos tanto en las micro como en las grandes.
El efecto de la caída de los costes de financiación, especialmente entre mediados de 2024 y 2025, se reflejó en los datos de las empresas de mayor tamaño. En concreto, su IMFVP se redujo un 71,2% en 2025 y en casi un 80% desde principios de 2024.
Cepyme subraya que, si se compara con la tasa de morosidad promedio del conjunto de España, asignándole un valor de 100, las microempresas son las que registran un índice de morosidad más elevado, al superar en un 17% la media nacional, la menor cifra desde el otoño de 2008.
En segundo lugar, se sitúan las grandes empresas, con una diferencia del 13,2%, su mejor valor en tres años. Por su parte, las empresas pequeñas mantenían unos registros próximos a la media nacional y las firmas medianas reafirmaban una mejor situación relativa, colocándose por debajo del promedio nacional.
Por otra parte, el 30,4% de los importes facturados por las empresas en el último cuarto de 2025 se cobró puntualmente o por anticipado, mientras que un año antes esa proporción se situó en el 32,6%.
Sin embargo, Cepyme destaca que se ha consolidado el giro en la tendencia en los pagos realizados hasta 30 días después del vencimiento y, especialmente, los que se producen más allá de esos 30 días. Los primeros representaron dos terceras partes del total en el cuarto trimestre de 2025, como consecuencia del aumento en 2,7 puntos en el último año.
Los retrasos más perjudiciales para las empresas, los que exceden el horizonte de 30 días, se situaban en un 3% del total, a pesar de su repunte. Éste se explica, básicamente, por el aumento de los pagos entre 60 y 90 días, registrando ligeros cambios los llevados a cabo en el plazo de más de 90 días.
Según Cepyme, el análisis de los plazos de pago desde la óptica del número de facturas emitidas confirma que cuanto menor es el tamaño de las empresas, mayor es el porcentaje de facturas que cobran a más de 30 días tras su fecha de vencimiento.
Así, con datos correspondientes al cuarto trimestre del año 2025, en el segmento de las microempresas, cerca del 10,7% de las facturas se cobran más de 30 días después de su fecha de vencimiento. Por su parte, en el caso de las pequeñas empresas, este porcentaje baja hasta el 6,3%, y en el de las grandes, al 5,3%. En el caso de las compañías medianas, los pagos recibidos con más de 30 días de retraso se han estabilizado en porcentajes próximos al 5,6%.
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