Montero defiende que «le compensa» la política pese a recibir «trato deshumanizado» y críticas «por mujer y andaluza»
SEVILLA 6 Abr. Diario Dia –
La secretaria general del PSOE de Andalucía y candidata socialista a la Presidencia de la Junta en las próximas elecciones del 17 de mayo, María Jesús Montero, ha señalado este lunes que le «compensa» dedicarse a la política pese a que recibe desde algunos ámbitos un «trato deshumanizado» y críticas «por mujer y andaluza».
Son ideas que la dirigente socialista ha compartido en un encuentro celebrado en el Cartuja Center de Sevilla que bajo el lema ‘El mismo acento’ ha mantenido con el escritor y periodista Julio Muñoz ‘El Rancio’, quien antes de iniciar su conversación con Montero ha aclarado que no milita en el PSOE ni en ningún otro partido, y que desde dicha formación no le habían dado indicaciones sobre lo que podía o no preguntar a la candidata socialista en este foro.
María Jesús Montero ha repasado momentos de su trayectoria personal y política, y por ejemplo ha contado que se encontraba en el acto de graduación de un sobrino, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, Fibes, cuando recibió la llamada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para proponerle ser ministra de Hacienda tras triunfar en junio de 2018 la moción de censura que le presentó al por entonces jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy.
Montero, que entonces era consejera de Hacienda en el Gobierno andaluz que presidía la socialista Susana Díaz, ha contado que no se lo pensó dos veces para aceptar la propuesta de Pedro Sánchez para dirigir el Ministerio de Hacienda, en cuyas dependencias en Madrid ha vivido, en una zona dedicado a ello, según ha explicado también.
La líder del PSOE-A ha señalado que «fundamentalmente» ha aceptado dar el paso de ser la candidata socialista a la Junta y dejar así sus cargos en el Gobierno, donde hasta hace unos días era vicepresidenta primera, además de ministra de Hacienda, «porque mi partido me lo pidió».
LA POLÍTICA «COMO SERVICIO»
Al respecto, ha señalado que ella entiende la política «como un servicio» y «una carrera de relevos», en la que se intenta «pasar el testigo en mejor situación que como lo cogiste». Por eso, según ha abundado, «los nombramientos y ceses» los vive «relativamente», desde la premisa de que «tienes que estar disponible cuando te toca pasar un relevo», y ella confía «en el proyecto colectivo».
En esa línea, ha respondido que «sí» a la pregunta de si le «compensa» dedicarse a la política y asumir proyectos como el que ahora asume, porque tiene «una vocación muy genuina de cambiar las cosas», y a ella le «interpela la realidad», que le invita «a hacer algo».
«Cada vez merece más la pena estar en política a pesar de la que cae», ha sostenido María Jesús Montero, quien, no obstante, ha denunciado «la campaña de deshumanización que ha incorporado la política» de la primera parte de este siglo XXI, y en concreto ha lamentado recibir «un trato deshumanizado» hacia su persona «permanentemente» con el que «se magnifican» sus «errores» y se la incorpora a una «etiqueta con la que no te sientes identificada».
La líder del PSOE-A se ha remontado a la época de la Alemania nazi para advertir de que dicho colectivo aplicaba una «campaña de deshumanización» respecto a los judíos, y ha señalado que esa faceta de la política es «dura» y por ella «sufre mucho tu familia».
Al hilo, ha comentado que sus hijas «no quieren» que ella sea política y «no les gustaría» que esa fuera su «vocación», si bien «están acostumbradas» ya a ello y «lo respetan», pero les gustaría que se hubiera dedicado a otra cosa, ha incidido.
«EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES NOS JUGAMOS LITERALMENTE LA SALUD»
De cara a las próximas elecciones andaluzas del 17 de mayo, la candidata del PSOE-A ha insistido en su advertencia de que en dichos comicios «nos jugamos literalmente la salud», la de cada uno y la de sus familias, según ha agregado, porque «cuatro años más» con la gestión del Gobierno del PP-A en ese ámbito «se cargan por completo el sistema sanitario público de salud», de modo que estas elecciones son «un referéndum por la sanidad pública», ha remachado.
Además, ha aseverado que es «falso» que cuando era consejera de Salud en la Junta de Andalucía, en épocas de gobiernos socialistas, la sanidad pública estuviera «igual» que ahora, y ha aseverado que así se podría comprobar se mire el «parámetro» que se mire, como el de las listas de espera.
También ha insistido en subrayar que, con Pedro Sánchez al frente del Gobierno central, la Junta de Andalucía «ha tenido más dinero que nunca», y ha remarcado que esa es «una verdad rotunda» que se traduce en que la administración andaluza ha recibido «cada año 8.000 millones de euros más al año» respecto a la etapa del Ejecutivo del PP en la que el entonces ministro de Hacienda Cristóbal Montoro «asfixiaba» a las comunidades.
La candidata socialista ha lamentado que, «teniendo más recursos que nunca», el sistema sanitario andaluz está en su «peor situación», y ha criticado la «apatía absoluta» que percibe en el Gobierno andaluz de Juanma Moreno, que «está todo el día peleando, confrontando» con el Ejecutivo central, «pero sin asumir su propia responsabilidad».
Al hilo, ha aludido a la «negligencia» detectada en el funcionamiento del programa de detección precoz del cáncer de mama, y ha señalado que no ha habido anteriormente otra negligencia tan «grave en el sistema público en España», y ha incidido en criticar que «nadie» en la Junta «haya dado explicaciones, que se haya desbordado el sistema por ahí», y que se haya estado incluso «criminalizando a mujeres que lo han estado denunciando», cuando «algunas seguro que han desarrollado la enfermedad pudiendo haberlo evitado, y ni siquiera sabemos si alguna» ha llegado a fallecer con ella, ha abundado.
Frente a todo ello, la candidata socialista ha animado a los andaluces, de cara a las elecciones del 17 de mayo, a «no resignarse» y a asumir que «podemos mejorar las cosas», que «tenemos el conocimiento y las herramientas» para ello, y que deben «saber que el PSOE va siempre a defender el interés general».
REIVINDICACIÓN DEL ACENTO ANDALUZ
En otro momento de la conversación, María Jesús Montero ha defendido que ella es «muy espontánea» y cree que los políticos deben ser de ese modo, así como ha reconocido que gesticula porque se expresa «también con su cuerpo», y a pesar de que «mucha gente» le aconseja que «no gesticule tanto».
Además, ha señalado que la critican tanto «por ser mujer como por ser andaluza», así como ha reivindicado el acento andaluz, y ha censurado que éste se critique «porque se sigue asociando a ser analfabeto», y «por eso hay gente que lo disimula».
Frente a ello, ha subrayado que ella se siente «tan orgullosa de ser andaluza», y de haber tenido responsabilidades tan importantes «siendo y visibilizando ser andaluza, que nunca» se le ha ocurrido «esconder el acento» andaluz que, además, le parece «tan bonito», al igual que considera «antiquísimo» el «prejuzgar a una persona» por ese elemento, según ha puesto de relieve.
CL11
