Jacobo Martínez de Irujo, orgullo familiar y defensa del arte en la Casa de Alba

MADRID
La Casa de Alba vuelve a estar de actualidad gracias a su intensa actividad cultural, con exposiciones en sus palacios históricos y la presencia constante de sus miembros en iniciativas vinculadas al mundo del arte. En este contexto, Jacobo Martínez de Irujo, nieto de la duquesa de Alba e hijo del conde de Siruela, se ha convertido en una de las voces más implicadas en la difusión y apoyo a los artistas, al tiempo que trata de poner orden en algunos de los rumores que rodean a su familia.
Jacobo asegura que la relación entre su padre, el conde de Siruela, y su hermano Cayetano es buena, pese a lo que a veces se insinúa desde ciertos sectores. «Yo creo que hay muchas fantasías en el mundo mediático, con muchas proyecciones«, afirma, dejando claro que no comparte la imagen de enfrentamiento que en ocasiones se dibuja sobre ellos. Con estas palabras, el nieto de la duquesa de Alba intenta rebajar la tensión mediática y recalcar la normalidad en el ámbito familiar.
El aristócrata lamenta, eso sí, no haber podido acompañar a los suyos en la inauguración de la exposición en el Palacio de Dueñas, un acto especialmente emotivo por su carga histórica y sentimental. «Yo no he podido ir desgraciadamente por trabajo porque mis artistas me matan y me ha dado una pena enorme, pero era totalmente imposible. Me ha dado mucha pena no asistir, la verdad«, reconoce, mostrando su implicación profesional y, al mismo tiempo, el cariño que siente por su familia y por el legado de su abuela.
En cuanto al motivo por el que su tío Fernando también se ausentó de la cita, prefiere mantenerse al margen: «No lo puedo decir. Yo solo lo único que puedo decir, lo siento muchísimooo, no puedo ir. No os puedo contar más de nada del resto, porque no sé ni siquiera quién ha ido y quién no ha ido». Aun así, se muestra convencido de que terminarán pasando por las distintas propuestas culturales de la familia: «Todos los años vienen y les encanta y disfrutan muchísimo», apunta, orgulloso de ese vínculo.
Jacobo Martínez de Irujo no duda en animar a todo el mundo a visitar la nueva exposición del Palacio de Liria, dedicada a José María Sicilia, de la que habla con verdadera pasión. Destaca cómo el artista ha logrado hacer «algo contemporáneo, respetando el contenido del palacio» y consiguiendo que el visitante pueda disfrutar tanto de la historia del edificio como de la obra actual. «Animo a todo el mundo a ir a ver esa exposición porque de verdad que merece la pena. Es una cosa que me hace estar profundamente orgulloso. Bueno, nada, digo estar orgulloso de mi familia, quiero decir», concluye, subrayando el papel de los suyos como impulsores y custodios de la cultura.
CL11
