Erice (CGPJ) propone, tras el caso de Juana Rivas, «revisar» la «idoneidad» de padres con denuncia de maltrato
MADRID, 2 Abr. –
La vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Esther Erice, que también pertenece al Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, ha propuesto «revisar» la «idoneidad» de padres «cuando hay denuncia de maltrato o condena de maltrato» para mantener la custodia de los hijos, tras el caso de Juana Rivas.
El caso de Rivas se centra en la batalla legal de esta madre granadina que en 2017 permaneció un mes en paradero desconocido con sus dos hijos para evitar entregárselos al padre, el italiano Francesco Arcuri, a quien ella había denunciado por maltrato. Fue condenada inicialmente a cinco años de prisión por sustracción de menores, aunque el Tribunal Supremo redujo su pena a dos años y medio y, finalmente el Gobierno le condeció un indulto.
En julio de 2025, y tras no devolver a su hijo menor después de las vacaciones de Navidad, Rivas se vio obligada por orden judicial a entregar nuevamente al niño a su padre, en medio de un pulso judicial envuelto en un intenso debate social. El proceso judicial contra Arcuri por presunto maltrato a sus hijos permanece abierto en Italia.
Precisamente, el hijo menor de Juana Rivas será escuchado este jueves en un nuevo procedimiento judicial en Italia diferente a la causa por la que se está juzgando estos días a su padre por presunto maltrato físico y psicológico a sus hijos, según han confirmado a los medios fuentes del caso.
Esta nueva declaración surge de una denuncia interpuesta hace unos meses por el equipo jurídico de Juana Rivas en la que acusan a Arcuri de impedir la comunicación del menor con su madre y su hermano mayor desde el 25 de julio del año pasado, la fecha en la que el niño regresó a Italia con su padre tras un intenso cruce de acciones judiciales entre las partes, después de que la madre incumpliera el plazo de vuelta fijado por la justicia italiana tras pasar las vacaciones de Navidad con ella en España.
«Lo que sí es cierto es que (el caso de Juana Rivas) nos ha llevado a una necesaria e imprescindible reflexión sobre qué ocurre en aquellos casos en que hay una relación entre personas de distinta nacionalidad, hay que atender a esos niños y necesitamos también tener clara qué actuación es procedente. Y otra materia que creo que es muy relevante es la idoneidad de padres cuando hay denuncia de maltrato o condena de maltrato para tener la custodia de sus hijos menores. Que creo que es algo que también ha de revisarse porque ahí incide también en la situación de riesgo en que se puede poner a los menores», ha precisado Erice, en una entrevista concedida a los medios.
Preguntada por la enorme atención mediática que ha generado el caso de Juana Rivas, por si considera que este foco ayuda o perjudica a la lucha contra la violencia de género, Erice ha puntualizado que, como en toda «lucha», hay «aciertos y errores».
«Esta es una pregunta muy compleja porque yo creo que para avances que se han producido, incluso en la propia promulgación de las distintas leyes integrales que afectan a la violencia contra las mujeres, ha jugado un papel relevante también la opinión ciudadana y las organizaciones de mujeres que han impulsado cambios. En toda esta lucha, como en todo, hay aciertos y errores, y hay que ir cada caso concreto viéndolo y conociendo a fondo qué posturas fueron adecuadas o no», ha explicado.
Por otra parte, sobre si debería eliminarse la posibilidad de que el juez mantenga el régimen de visitas de un padre condenado por violencia de género, Erice considera que «un padre condenado por este delito no está en una situación idónea para educar a esos niños».
«Lo idóneo es -nadie lo discute- que los menores estén con sus progenitores, pero no siempre. Puede haber múltiples circunstancias que no lo hacen idóneo. Y en esto, como en tantas materias, no se puede generalizar. No toda madre es buena madre, ni todo padre es buen padre», ha subrayado.
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