Convención internacional ampara a 40 nuevas especies migratorias

CAMPO GRANDE, Brasil – Representantes de más de 100 gobiernos acordaron nuevas medidas de protección para 40 especies migratorias de aves, fauna acuática y animales terrestres, en la 15 Conferencia de las Partes de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (COP15).
João Paulo Capobianco, presidente de la COP15 y secretario ejecutivo del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, dijo al término de la conferencia que “protegemos especies que tal vez nunca permanezcan dentro de nuestras fronteras”. De las 40 especies, 16 están presentes en Brasil.
“Desde el Pantanal (ecosistema a cuyas puertas está Campo Grande) hasta el Ártico, desde los océanos hasta las sabanas, las especies migratorias conectan nuestro planeta de maneras que ningún mapa político podría jamás. Trascienden naciones, jurisdicciones y generaciones”, agregó.
Con su desplazamiento “nos recuerdan que la integridad ecológica depende de la continuidad de flujos que deben permanecer vivos, ininterrumpidos y resilientes”, de modo que “invertimos en un patrimonio natural que no nos pertenece, pero del que todos somos responsables”, abundó Capobianco.
La conferencia examinó informes según los cuales muchas especies migratorias se acercan cada vez más a la extinción, por lo que los gobiernos acordaron incluir 40 especies a las 1200 presentes en las listas de las que corren ese peligro o requieren una acción internacional coordinada para su protección.
Figuran en el nuevo listado especies emblemáticas, como el guepardo, la hiena rayada (de África y Asia), el búho nival (del Ártico), la nutria gigante (Sudamérica), el tiburón martillo gigante (de aguas tropicales) y varias especies de aves costeras que enfrentan fuertes descensos de población.
Las partes de la también conocida como la Convención de Bonn, por la ciudad alemana donde se adoptó en 1979, aprobaron además planes de conservación multiespecie en regiones clave como la Amazonia.
Las advertencias más ventiladas durante la semana de la conferencia en esta ciudad del centro-oeste brasileño refirieron que la pérdida de hábitat, la sobreexplotación y las barreras de infraestructura están acelerando el declive de las especies que atraviesan las fronteras nacionales.
La conferencia también puso de relieve la creciente necesidad de abordar amenazas como la minería en aguas profundas, el cambio climático, la contaminación por plásticos, el ruido submarino, la caza furtiva de especies silvestres, la pesca incidental y la contaminación marina.
Hubo un fuerte impulso para integrar el conocimiento indígena y local en las consideraciones científicas, con un debate paralelo sobre cómo equilibrar el rigor científico con los múltiples sistemas de conocimiento.
Destacó un informe de la Fundación para la Conservación de las Jirafas, el cual mostró que el número de las cuatro especies de jirafas aumentó aproximadamente 20 %, pasando 113 000 ejemplares en 2020 a unos 140 000 en 2025.
La secretaria ejecutiva de convención, Amy Fraenkel, dijo que “llegamos a Campo Grande sabiendo que las poblaciones de la mitad de las especies protegidas por este tratado están disminuyendo. Nos vamos con una mayor protección y planes más ambiciosos, pero las especies no esperan a nuestra próxima reunión”.
“La implementación debe comenzar mañana. La ampliación de la protección para la hiena rayada, el búho nival, la nutria gigante, el tiburón martillo gigante y otras especies, demuestra que las naciones pueden actuar cuando la ciencia es clara. Debemos acortar la brecha entre lo acordado y lo que sucede en la práctica”, añadió.
La conferencia la preparación de una estrategia de movilización de recursos, con foco en apoyar a los países en desarrollo, en la implementación de la convención, a partir de ahora y con examen en la COP 16, que se celebrará en Bonn, para conmemorar en 2029 los 50 de la adopción de ese pacto conservacionista.
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