El Gobierno palestino condena escalada de desalojos forzosos en Jerusalén y exige protección internacional
MADRID 28 Mar. (Agencias) –
El Ministerio de Exteriores palestino ha condenado este viernes «en los términos más enérgicos» el aumento de los «desalojos forzosos» de familias palestinas por parte de las fuerzas israelíes «en la Jerusalén ocupada» y ha apelado a la comunidad internacional para que proteja la «presencia palestina» en la región.
«Lo que está ocurriendo en la Jerusalén ocupada forma parte de un plan para judaizar la Ciudad Santa y desplazar a nuestro pueblo, los dueños originales de la tierra, e imponer realidades ilegales destinadas a cambiar la situación demográfica de la ciudad a corto plazo», reza una nota ministerial compartida en redes sociales.
Así las cosas, desde Exteriores han alertado de que solo en Jerusalén Este, más de 200 familias –unas 900 personas– viven en «riesgo de desplazamiento forzoso y desalojo inminente» como consecuencia de demandas presentadas por colonos israelíes ante tribunales del país hebreo.
Estas instancias «se utilizan como herramienta para perpetuar una realidad ilegal y sin precedentes y darle una falsa legitimidad en la Ciudad Santa, teniendo en cuenta que los tribunales de ocupación son uno de sus instrumentos criminales», denuncia el mismo comunicado, en el que «el Ministerio insta a la comunidad internacional, incluidos todos los Estados y organizaciones internacionales, a adoptar medidas firmes y más decisivas para prevenir el continuo desplazamiento forzado» del pueblo palestino.
El Gobierno palestino ha reclamado asimismo mayores esfuerzos en pro de los derechos de los palestinos a fin de «garantizar que estos derechos no sean violados bajo ningún pretexto». En esta línea, se ha hecho especial hincapié en la prevención de desplazamientos forzados y el cese de «los intentos de alterar la realidad demográfica o el estatus y carácter de la Ciudad Santa».
«El Ministerio reafirma su labor constante a todos los niveles –político, diplomático y jurídico– para movilizar un apoyo internacional más amplio que permita detener estos crímenes y violaciones, exigir responsabilidades a los culpables y enjuiciarlos, y garantizar la protección de los derechos inalienables del pueblo palestino», concluye el escrito.
Estas reivindicaciones llegan después de que al menos tres palestinos hayan muerto a causa de un ataque por parte de colonos y una nueva operación de las fuerzas de seguridad de Israel en Cisjordania, según han denunciado las autoridades palestinas, en medio del repunte durante los últimos meses de este tipo de incidentes, que dejan decenas de muertos en medio de denuncias de Naciones Unidas y numerosas organizaciones no gubernamentales.
El Derecho Internacional considera ilegales todos los asentamientos en los Territorios Palestinos Ocupados, si bien el Gobierno de Israel hace diferencia entre aquellos a los que ha dado permiso y los que no, que son los únicos que considera contrarios a la ley.
Este tipo de incidentes ha repuntado desde el 7 de octubre de 2023, fecha de los ataques contra Israel encabezados por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), si bien ya en los primeros nueve meses de ese año se habían registrado cifras récord de palestinos muertos en estos territorios en dos décadas, desde la Segunda Intifada.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció la semana pasada que más de 36.000 palestinos se han visto obligados a desplazarse en tan solo un año por la creciente violencia ejercida por las fuerzas de seguridad y los colonos israelíes en Cisjordania, lo que aumenta el temor a que se produzca una «limpieza étnica» en la zona.
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