CCOO pide controlar los precios del carburante y ayudas directas ante el repunte del IPC al 3,3%
MADRID 27 Mar. Agencias –
El sindicato CCOO ha advertido este viernes de la necesidad «imprescindible» de reforzar las medidas de control sobre los precios de los combustibles y de «ampliar las ayudas directas» a las familias con menos ingresos, tras conocerse que la inflación se ha elevado hasta el 3,3% en marzo debido al encarecimiento de la energía por el conflicto en Oriente Medio.
Según ha señalado el secretario de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, Javier Pacheco, el actual contexto bélico ha provocado una «escalada de costes que los consumidores ya notan en sus bolsillos», especialmente en el gasóleo para calefacción y los carburantes para vehículos particulares.
El dirigente sindical ha denunciado que, en la primera semana de aplicación de las deducciones fiscales aprobadas por el Gobierno, las empresas del sector «no están repercutiendo la ayuda íntegramente a los precios finales». En este sentido, Pacheco ha apuntado que, mientras el Ejecutivo preveía bajadas de 29 céntimos en gasolina y 23 en diésel, los descensos reales han sido de 23 y 18 céntimos, respectivamente.
Para el secretario sindical, esta diferencia entre la rebaja prevista y la ejecutada está sirviendo para financiar los «márgenes empresariales» ante la falta de un control efectivo de los precios, lo que «impacta directamente en las economías domésticas».
AYUDAS A QUIENES COBRAN MENOS DE 23.000 EUROS
Ante esta situación, CCOO propone una batería de medidas urgentes que incluyen ayudas y deducciones fiscales directas para las personas que perciben menos de 23.000 euros anuales, como «el transporte gratuito, la limitación de los precios de la vivienda y el apoyo financiero a las rentas más bajas».
Asimismo, el responsable de Acción Sindical ha advertido de que la economía se encuentra en la «fase inicial» de los efectos derivados de la crisis en Oriente Medio. Por ello, ha instado a realizar una monitorización continua para evitar que las ayudas públicas se conviertan, como a su juicio ocurrió en la crisis de Ucrania, en una vía para que los grandes sectores incrementen beneficios «apropiándose de las ayudas fiscales».
Pese al repunte del indicador general al 3,3%, el sindicato ha recordado que la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no elaborados, se ha mantenido en el 2,7%, lo que indica que el alza de los precios responde principalmente a la volatilidad de los componentes energéticos.
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