La desescalada de Trump

Para Trump las conversaciones con Irán van mejor que bien. No ha dicho ni con quién ni cómo se están desarrollando esas negociaciones, pero según ha dicho, Teherán incluso estaría dispuesto a renunciar a tener armas nucleares. Esa era una las condiciones impuestas imprescindibles por el presidente. Sobre la otra, sobre el cambio de régimen en el país de los ayatolás, decía esto: “Es un cambio de régimen porque sus líderes son totalmente diferentes a aquellos con los que empezamos”. En tono misterioso, Trump ha contado lo que puede haber cambiado las cosas: el regalo, contaba que ayer, le hizo Irán. «Fue un regalo muy importante, de un valor inmenso, y no les voy a decir qué era, pero fue un premio muy significativo”. Según medios estadounidenses, Washington estaría preparando una reunión de alto nivel para este mismo jueves liderada por el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. Sin embargo, Teherán aún no se ha pronunciado. Hasta ahora, el régimen iraní había negado públicamente los contactos con Estados Unidos y con otros mediadores de la región que en las últimas horas han redoblado sus esfuerzos para lograr desatascar el flujo de petróleo en el estrecho de Ormuz.
