Albanese exige el fin de la «limpieza étnica» de Israel en los territorios palestinos ocupados
MADRID, 22 Mar. –
La relatora especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, ha denunciado este sábado la «limpieza étnica» que las autoridades de Israel continúan llevando a cabo en suelo palestino, sin atender a sus consecuencias, y ha exigido nuevamente el fin del «genocidio» y la ocupación al tiempo que ha alertado del riesgo de «despalestinización» de enclaves como Jerusalén.
«¡ÚLTIMA HORA! Israel continuará con la limpieza étnica de Palestina por cualquier medio (bombas, hambre, terror), sin importar el costo ni los crímenes, hasta que se vea obligado a detenerse, #EndGenocide #EndOccupation #EndApartheid», ha advertido la relatora de la ONU en una escueta publicación en redes sociales.
Albanese ha acompañado su mensaje de un informe recientemente publicado por la ONU en el que expertos de la organización han puesto de manifiesto su preocupación por «la alteración por parte de Israel de la composición demográfica, el carácter religioso y el estatus legal de Jerusalén, bajo el pretexto de una guerra existencial contra los palestinos».
«Lo que se le está haciendo a este símbolo mundial de coexistencia espiritual y patrimonio compartido es irreversible», aseguran los expertos, que sostienen además que la inacción ante esta realidad «no es neutralidad, es complicidad».
Se trata, han apuntado, de un «proyecto sistemático de ingeniería demográfica y dominación» israelí que incluye desde ejecuciones extrajudiciales hasta demoliciones a gran escala, pasando por desplazamientos forzados, aislamiento de comunidades, represión policial e injerencia sistemática. Todo ello, con el objetivo de «coaccionar a los palestinos para que se marchen».
«Estas no son medidas de seguridad. Son componentes de un proyecto sistemático de ingeniería demográfica y dominación para afianzar el control exclusivo judío», continúa el documento elaborado por el grupo de expertos de la ONU, quienes se han mostrado especialmente preocupados por la situación en la gobernación de Jerusalén.
En concreto, entre 2021 y 2025, solo en esta gobernación murieron 144 palestinos y al menos otros 11.555 fueron detenidos, entre denuncias por arrestos arbitrarios y malos tratos. En ese periodo se emitieron asimismo 2.386 órdenes de deportación y se ejecutaron más de 1.732 demoliciones. En muchos casos, los propios residentes demolieron sus viviendas para evitar sanciones o cárcel.
Por otro lado, diversas denuncias apuntan a un marco legal considerado discriminatorio, que impide a los palestinos reclamar propiedades perdidas entre 1947 y 1949, mientras sí lo permite a ciudadanos judíos israelíes, y que sustenta desalojos en barrios como Sheikh Jarrah y Silwan.
Así las cosas, los expertos de la ONU han recordado que estas prácticas vulneran el Derecho Internacional Humanitario: «Tales actos constituyen graves violaciones del Cuarto Convenio de Ginebra y pueden equivaler a crímenes de guerra. Sin embargo, décadas de invocar este marco jurídico no han logrado detener las violaciones; la impunidad otorgada a Israel se ha convertido en un factor que las facilita».
Ante este escenario, desde Naciones Unidas han reclamado una vez más una respuesta urgente por parte de la comunidad internacional, especialmente tras la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia que considera ilegal la ocupación israelí, instando a los Estados a no reconocerla ni respaldarla.
«Lo que está ocurriendo refleja las empresas coloniales de siglos pasados, llevadas a cabo en tiempo real, socavando un sistema jurídico internacional plenamente desarrollado. Lo que ahora se ha borrado –la riqueza de las comunidades, el patrimonio y los derechos de Jerusalén– no se podrá recuperar», sentencia el informe.
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