València culmina la norma de pisos turísticos: Solo en planta baja o primera y por debajo de viviendas residenciales
VALÈNCIA, 20 Mar. Agencias –
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de València –de PP y Vox– ha culminado la elaboración y redacción de la nueva regulación de alojamientos turísticos de la ciudad tras haber pasado el periodo de alegaciones después de su aprobación inicial por parte del pleno municipal en abril de 2025.
La norma, que «endurece» condiciones para lograr licencias y «prioriza» el cambio de uso de este tipo de inmuebles a residenciales, pasará el próximo miércoles por la Comisión de Urbanismo del consistorio y después y nuevo por la sesión plenaria de marzo para su aprobación definitiva. Ese paso pondrá fin a la moratoria para la concesión de licencias de este tipo de alojamientos turísticos que ha estado vigente casi dos años en València.
El edil de Urbanismo, Vivienda y Licencias en la capital valenciana, Juan Giner (PP), ha presentado este viernes en una rueda de prensa la nueva regulación, una vez estudiadas las 117 alegaciones que ha recibido, «un buen grupo a través de la Federación de Asociaciones de Vecinos», y «la mejora» del documento. El concejal, que ha comentado que otras alegaciones han llegado de los grupos políticos municipales y de la patronal del sector, ha destacado que «un porcentaje muy alto» de las estimadas e incorporadas al texto son las vecinales.
Así, ha detallado que son «todas aquellas que hacían referencia a la normativa urbanística que es objeto de regulación, como los ratios de saturación por barrios y distritos, y el Censo Municipal de Alojamientos Turísticos (CATAV) –donde solo estarán las actividades con el correspondiente título habilitante, independientemente de su tipo y categoría–.
Giner, que ha resaltado «el plan de inspecciones» para garantizar la legalidad y clausurar los apartamentos turísticos que carezcan de título habilitante municipal, ha añadido que también se contemplan «mecanismos de reversión de viviendas de uso turístico» para que se conviertan en residenciales, «cumpliendo las condiciones de habitabilidad marcas en la normativa». Ese cambio de uso es «una de las novedades más significativas» de la normativa.
La reversión se podrá gestionar pasado un año desde la entrada en vigor de las nuevas normas, para viviendas de uso turístico con título habilitante municipal y para las inscritas en el registro autonómico de viviendas antes de la modificación normativa, y para aquellas con expediente de restauración de la legalidad por uso de vivienda turística sin título suspendido por la moratoria.
«La nueva regulación de apartamentos turísticos implica un endurecimiento de las condiciones de los nuevos incluye los candados que se han de superar para conseguir la licencias y que venían a proteger a los vecinos y al comercio» local, ha asegurado el titular de Urbanismo, que ha subrayado que se sigue «siendo muy, muy duro con la actividad ilegal» y ha remarcado que «el 98% de la ciudad va a ser para uso residencial o comercial».
Esta se presenta como «una de las normativas más restrictivas de España con los apartamentos turísticos», que nunca podrán superar el 2% del total de viviendas de cada barrio y distrito –para «proteger el uso residencial–» y que solamente podrán ubicarse en bajos (plantas bajas) o en primeras plantas de edificios de uso mixto –turístico y residencial– siempre y cuando en el mismo rellano no existan viviendas de uso habitual. Esto supone que los apartamentos turísticos deban estar ubicados por debajo de los inmuebles residenciales.
En cualquier caso, los pisos turísticos deberán disponer de acceso independiente y diferenciado desde la vía pública, mediante escalera y ascensor, y así separado del de los vecinos que residan en el mismo inmueble. En los edificios compartidos, los alojamientos turísticos tendrán que contar «siempre con el permiso de 3/5 partes de la comunidad de vecinos» para poder ubicarse ahí.
Además, los pisos turísticos se permitirán únicamente en los barrios o distritos de València que no hayan alcanzado los niveles máximos de saturación que introduce la nueva regulación. Estos apartamentos solo podrán suponer el 15% del total de locales en planta baja de cada manzana –para «proteger al pequeño comercio de barrio»–.
También se establece que el número de plazas turísticas totales, ya sean de hoteles, apartamentos o viviendas turísticas (VUT), nunca podrá superar el equivalente al 8% de los habitantes empadronados en todos y cada uno de los barrios y distritos de la ciudad. «Rebasado ese umbral, la creación de plazas turísticas quedará bloqueada para mantener el equilibrio entre la capacidad alojativa y los vecinos, en línea con el modelo de ciudad que queremos ser», ha expuesto Giner.
«SERÁN LEGALES O NO SERÁN»
«Los apartamentos turísticos de la ciudad serán legales o no serán», han expuesto Juan Giner, que se reunirá la próxima semana con la patronal del sector hotelero Hosbec y con la Federación de Asociaciones de Vecinos de València para presentarles esta nueva regulación.
El edil ha concretado que para este texto se han descartado las propuestas «maximalistas» presentadas por los grupos de la oposición en el Ayuntamiento –Compromís y PSPV– como la prohibición absoluta de cualquier compatibilidad de uso residencial con alojamiento turístico o la caducidad y prohibición de transmisión de licencias por exceder el marco legal aplicable y por el riesgo de nulidad que comportarían.
Los «candados administrativos» contemplados para obtener licencias se fijan para todos los barrios, distritos y manzanas de la ciudad a excepción de Ciutat Vella, que ya dispone de una regulación específica mediante su Plan Especial. Esos topes no actúan de forma alternativa sino simultánea, de modo que se deben cumplir todos los filtros a la vez.
«DEL DESCONTROL, A LA ORDENACIÓN»
«Los topes máximos que hemos fijado y los nuevos requisitos urbanísticos convierten en misión casi imposible la creación de apartamentos turísticos en València, hasta el punto de que ya prácticamente nadie lo hace», ha agregado el edil, que ha manifestado que se ha pasado «de la barra libre y el descontrol del anterior equipo de gobierno –de Compromís y PSPV– a la ordenación, el equilibrio y el cerco a la actividad ilegal».
«La mitad de todas las viviendas de la ciudad, más de 220.000, y la totalidad de locales comerciales eran convertibles a uso turístico. Ahora blindamos el 98% de las viviendas para uso residencial y garantizamos que el 85% de locales en planta baja queden a salvo de convertirse en apartamentos», ha apostillado el titular de Urbanismo, que ha indicado que la nueva regulación «garantiza el equilibrio y la identidad de los barrios».
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